martes, 3 de enero de 2012

¿Es el Actual Estado de Israel un Sub-Producto de Europa?

La historia actual de los judíos en Israel es vista, generalmente, como la continuación de la vida comunitaria de los judíos en Europa Cristiana quienes sufrieron durante al menos los últimos 1000 años de persecuciones y masacres a manos de los cristianos hasta el clímax del exterminio total programado por el régimen nazi de Alemania. La convicción de que la solución para este problema consistía en reagrupar a los judíos en una región que les permitiera construir un hogar nacional fue planteada por varios judíos ilustres entre los cuales el más conocido y nombrado es Teodoro Herzl (Budapest 1860- Edlach, Baja Austria 1904). Para ampliar sobre este tema ver esta pagina. Ahora bien, es de hacer notar que desde aproximadamente el siglo XVII la gran mayoría de los judíos en el mundo pertenecía al grupo étnico Asquenazí (alrededor del 80 %) el resto agrupaba a los judíos sefardíes y del medio oriente, por ello, para el común de los europeos decir judío significaba asquenazí. Las comunidades sefardíes sometidas a persecución por la inquisición se dispersaron por el medio oriente, norte de África, lejano oriente y América ocultando su identidad y finalmente fundiéndose con el resto de la población lugareña, salvo un resto que permaneció fiel a sus creencias ancestrales. En tanto, las comunidades judías (asquenazíes) en norte y centro Europa sometidas a sitio por los habitantes cristianos se aislaron del mundo exterior replegándose sobre si mismas, lo cual podría definirse como una especie de estado de "hibernación" social, religioso y cultural en los llamados guetos, hasta que con la Revolución Francesa se les permitió integrarse a la vida económica y social de la región al menos parcialmente y durante un tiempo pues el odio religioso antisemítico  continuo en Europa oriental y Rusia principalmente y de manera violenta. Esto fue lo que causo el aumento desde el siglo XVII de la emigración de los asquenazíes hacia la Palestina Otomana y luego Británica donde se constituyeron en mayoritarios. Al comienzo la emigración tenia un carácter más bien religioso que nacionalista pero a partir del siglo XIX con el surgimiento de los movimientos nacionales e ideológicos adquirió su carácter político claramente identificado con el pensamiento socialista en sus diversas modalidades.   La región bajo dominio Turco mostraba características distintas que se reflejaba en las comunidades judías bajo su influencia. El desarrollo social y político de las comunidades indistintamente permanecía inalterado desde la época de oro del dominio musulmán, no se desarrollo un proceso equivalente a la Revolución Francesa y la Ilustración y en consecuencia no hubo movimientos de formación de naciones sino la continuación del régimen del Califato. Esto incidió en la visión que tuvieron los judíos mediterráneos de la vida judía en Palestina que estaba atada a la practica religiosa y no a un desconocido sionismo político europeo pues, de cualquier manera, podían continuar con sus ritos adaptándose a los altibajos de su condición de "dhimnis" o pueblo subyugado al Islam tanto en sus localidades como en la Palestina Turca.
 La concepción política del sionismo era derivada de la concepción de estados nacionales que surgía en Europa y era planeada para satisfacer las necesidades de vida de estos judíos europeos. En el caso de las comunidades no-asquenazíes las cuales vivían en las regiones conquistadas por el Islam, su estatus socio-económico, político y religioso estaba delineado por las leyes musulmanas que toleran bajo ciertas condiciones y reglas a aquellos que profesan religiones monoteístas (como los judíos, cristianos, y otros) En la región Palestina (que comprendía la actual Israel y Jordania) bajo el Imperio Otomano y luego bajo dominio del Imperio Británico vivían comunidades judías originalmente y mayoritariamente no-asquenazíes hasta el siglo XVII cuando se incrementa la inmigración procedente de Europa Oriental. Lo importante es que estas comunidades que permanecieron desde la destrucción del Segundo Templo de Jerusalem y que persistieron en  sus creencias  y tradiciones Mosaicas permitieron mantener el marco nacional y religioso que sirvió de base para acoger las sucesivas inmigraciones de judíos procedentes de otras regiones de Asia, África y por último de Europa. Este es un punto importante a resaltar pues las ciudades con connotación religiosa como Jerusalem, Hebrón, Safed, la región de la Galilea, entre otras, mantuvieron una significativa población de judíos. Como lo expresa el historiador Ingles  James Parkes:
Durante todos los siglos siguientes Jerusalem retuvo su centralidad en el pensamiento judío. Al principio los romanos no les permitían entrar a la ciudad, pero una vez al año se aglomeraban en el Monte de los Olivos  al lado este para atisbar el sitio. Luego, se les permitió entrar a la ciudad misma y así pudieron lamentarse ante el Muro el día en que se conmemoraba su destrucción. Solo fue en el siglo V EC que pudieron establecer su residencia en Jerusalem otra vez. Durante esos siglos su principal bastión estaba en la Galilea que era casi totalmente Judía. Los cruzados, en la toma de  la ciudad en 1099, masacraron toda la población Judía, quienes regresaron de nuevo,  y desde entonces la han ocupado continuamente aunque su número se contaba raramente en más de centenares  
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… En 1492 y 1496 las más ricas comunidades judías medievales, las de España y Portugal, fueron expulsadas por la influencia de la Inquisición. Muchos de los fugitivos se refugiaron en el Imperio Turco que estaba en su apogeo como potencia y cultural. El Sultán les había concedido una generosa autonomía en  Tiberiades y en una   amplia  región adyacente para que se establecieran los refugiados lo cual  era entorpecido por los ataques constantes de los beduinos. Pero,  el pequeño  poblado de Safed,  en las montañas de la Galilea, constituyó un refugio más seguro; allí, y no sólo gracias a Joseph Caro,   se uniformó el Judaísmo Rabinico sino que también evolucionó un nuevo tipo de Misticismo Judío por la obra de Isaac Luria y sus discípulos que dieron alivio  y calidez a las juderías de Rusia y Polonia durante los sucesivas siglos de persecución y opresión.
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En el siglo XIX  su población comenzó a aumentar y para 1860 era la más numerosa de las tres religiones... En 1880 superaban a musulmanes y cristianos juntos y en 1905, cuando creció la parte moderna situada fuera de las viejas murallas, ya eran dos tercios de la población total: 40.000 judíos, 13.000 cristianos y 7000 musulmanes
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A diferencia de otras comunidades en el medio oriente la de la Palestina recibió permanentemente inmigración de otras partes del mundo judío, oriental y occidental. Su núcleo básico era una comunidad de estudiantes y ancianos concentrados en el estudio de los libros sagrados pero con pocas oportunidades de formar una gran familia ni de encontrar maneras de ganarse la vida. Por mucho tiempo dependieron de la caridad aportada por comunidades de todo el mundo Judío. Así  sobrevivieron y, cuando aparecía la oportunidad, es fascinante ver como sacaron ventaja para enraizarse más profundamente a la patria. Safed era el centro de sabios y místicos pero también desarrolló  una base económica sólida de vida en el tejido de ropa de  lana para los mercados de Palestina y Damasco. Los Judíos de Jerusalem fueron quienes primero aprovecharon  la mejoría en la seguridad en la última mitad del siglo XIX para tratar de establecer una base para la actividad agrícola judía.
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Es en esta crónica de fortaleza  que la justicia del reclamo judío debe buscarse, incluso  aunque  los sionistas tontamente  lo hayan soslayado en su propaganda. Fue el sentimiento de una relación continua entre los judíos y su tierra de origen como pueblo lo que motivo a los Británicos  proclamar la Declaración Balfour. 
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.El real titulo que exhiben judíos está en la continuada presencia de comunidades  judías en la región, lo cual  tiene una significación global tal  para el pueblo Judío como  no la tiene ninguna otra  sin importar lo rica o numerosa que sea.

Mas aún, es esta continuidad histórica la  que hace legitimo considerar el conflicto presente no como natural e inevitable sino como un infeliz interludio en una larga historia de cooperación la cual podría ser tan beneficiosa para ambos pueblos y al mundo en general en el futuro como lo fue antes del estancamiento por siglos de desgobierno que destruyeron esta región en el pasado.

Los acontecimientos que siguen a la instauración del Estado de Israel dieron lugar a que las comunidades judías del medio oriente fueran compelidas a irse perdiendo todas sus posesiones y derechos políticos, económicos  y humanos en general. Esta política de expulsiones se acentuaron con cada una de las guerras que los estados árabes perdían con Israel (1948, 1955, 1967, 1974). La mayoría de los casi un millón de judíos mizrahies que tuvieron que salir de los lugares en los cuales habían vivido durante dos mil años inmigraron a Israel lo cual alteró la demografía del naciente nuevo estado. No obstante que estos judíos, provenientes de países islámicos, constituían solo el 20% de la población judía mundial pasaron a ser más del 50% de los ciudadanos judíos en Israel. Ya de por si esto indica que argumentar que Israel es un enclave europeo es irreal. La mayoría de su población es indígena de la región, se mantuvo su presencia en el tiempo y en la actualidad su idiosincrasia no es europea sino levantina. El ya citado autor J. Parkes lo expresa así:

Nadie estaría más sorprendido por este giro en el desarrollo de Israel que los promotores originales del Sionismo; pues, los árabes están en lo cierto al decir que fueron consideraciones europeas las que dieron impulso a la propaganda y establecimiento sionista entre los años 1917 y 1947. Fue el antisemitismo cristiano europeo que convencieron a Herzl de que el pueblo judío necesitaba su propio hogar nacional. Fue el antisemitismo de Rusia, Polonia y luego la Alemania Nazi quienes expelieron decenas de miles de judíos europeos a Palestina para reconstruir  allí un hogar nacional al cual pudieran entrar, en palabras de Churchill “por derecho y no por sufrimiento”. Y es cierto también que se vieron a si mismos como portadores de la superior civilización europea en las retrasadas regiones del medio oriente. Alternativamente, pensaron que constituían la generación que “regresaba” a la Tierra de Israel después de casi dos mil años de exilio, creencia que convencía sólo a ellos mismos. A pesar de su romanticismo, no es de esperar que el mundo aceptara  tal método para establecer un puente  que pasara por encima de un hueco de dos mil años en la historia ignorando lo que haya ocurrido entretanto. Pero la peor tragedia esta en que los sionistas fueron sus peores propagandistas. Ignoraron no solo su argumento más fuerte sino también su caso real. Ellos no estaban haciendo un puente para unir dos mil  años de historia sino que estaban aumentando una población judía que nunca había dejado de existir en el país que había sobrevivido principalmente porque cada sucesivo gobernante musulmán le había reconocido el derecho a su residencia .Los sionistas ignoraron esta relación vital probablemente debido a que se oponían al conservatismo religioso del Judaísmo  del este de Europa y veían a los judíos existentes en Palestina  como exponentes del fanatismo religioso que les desagradaba. Pero, tomando en consideración la reacción árabe, la real justificación de la presencia sionista en Palestina es que la presencia judía allí era tan grande como lo permitían los modestos medios d subsistencia en la Tierra de Israel

Entonces, es indudable que la óptica con la cual se ha enfocado la historia de  los judíos tal como se enseña y pregona es sesgada y parcial pues toma  la historia de la etnia judía – asquenazí  como la historia del Pueblo Judío en total.
Tal como se aparenta en su narrativa el Israel actual es producto casi exclusivo del desarrollo histórico de ellos  al cual los “otros” judíos se sumaron y ayudaron a partir de 1948 (de aquí que resalte en negritas la opinión de Parkes al respecto).

Como ejemplo de esta visión parcial de la historia: en respuesta a la opinión de una ex funcionaria del ministerio de educación y dirigente de la comunidad originaria de Túnez que reclamaba que en los textos estudiantiles no se tomara en cuenta la importancia básica de las comunidades mizrahies,  el Ministro de Educación de Israel le recuerda que en los textos se refieren a  ellos en algún capitulo y sección de los mismos. Es una falta de visión que se excluya de la identidad judía en Israel a más del cincuenta por ciento de la población
Es de recordar que siempre se ha tomado a los sefardíes y mizrahies como una masa informe que hay que modelar. En el caso de los religiosos, y con la anuencia de los mismos agraviados, se les impone las tradiciones, formas de vestirse y costumbres de los judíos lituanos. Repito, parte de la culpa recae en los mizrahies y sefardíes mismos que no supieron mantener sus costumbres tradicionales. En los años iniciales de la fundación del estado, los jóvenes no-asquenazíes de las tendencias socialistas eran disfrazados a la usanza de la “joven guardia” típico de las juventudes comunistas soviéticas.
Hacer descansar la identidad judía en Israel sobre la visión sionista europea es lo que ha provocado la confusión de pertenencia grupal no sólo entre los no-asquenazíes. Solo la integración de las narrativas históricas de los distintos grupos judíos serviría para  cimentar la nacionalidad israelí sobre bases firmes que justifican el derecho histórico a esa patria y no dedicando un capitulo o sección a los “otros Judios”

miércoles, 21 de diciembre de 2011

La Convivencia Judio-Arabe: ¿Mito o Realidad? (IV)

La Optica  Musulmana del Conflicto en Tierra Santa

En todo conflicto hay, por supuesto, al menos dos partes en disputa. La manera como cada una de ellas enfrenta el problema se refleja en los valores e interpretación de acontecimientos históricos que son trasmitidos a las nuevas generaciones en escuelas, universidades y academia. 

En un libro de texto del undécimo grado utilizado en Arabia Saudita intitulado "Estudios  del Mundo Musulmán” incluye  un capitulo sobre Palestina y la causa palestina que alude ampliamente a los judíos,  en él se manifiesta que “la enemistad entre musulmanes y judíos es eterna” (fuente: MEMRI http://www.memri.org/report/en/0/0/0/0/0/0/5896.htm)

En este libro de texto se trata sobre los orígenes históricos de la actual disputa que enfrenta a judíos y musulmanes, su carácter netamente religioso y la manera de resolverlo mediante la yihad o guerra santa tal como la establece el Corán.

A continuación citamos algunos párrafos de este texto escolar: 

 “Nuestro conflicto con los judíos comienza claramente luego de la hijra (la huida de Mahoma en 622 E.C.  de La Meca a Yatrib , hoy Medina). Fue entonces cuando los complot y planes contra los primeros musulmanes comenzaron. Estos musulmanes acometieron yijad  prolongado contra los judíos quienes fueron expulsados de Medina por etapas. La tribu de los Banu Qaynuqa' fue la primera luego que ocurrió el incidente con la mujer musulmana (De acuerdo a la tradición musulmana el conflicto comenzó cuando una musulmana visitaba la tienda en el mercado de un joyero judío quien le pidió que se quitara el velo. Cuando ella se negó entonces el judío le  aseguro su vestimenta con un alfiler de tal manera que al levantarse ella quedara desnuda. Un musulmán mato al joyero en retaliación iniciando una cadena de asesinatos en venganza entre las partes). Posteriormente, la tribu de los Banu Al-Nadir fue expulsada por intentar asesinar al profeta….. y luego lo fueron  los Banu Qurayza por romper su pacto con los musulmanes y aliarse con los enemigos mecanos (de la Meca) de Mahoma para la batalla de  Trench (627 E.C)”
El Conflicto entre judíos y árabes es de índole religiosa

En la Pág. 99  se lee que “Quien estudie la naturaleza del conflicto entre musulmanes y judíos entenderá un hecho importante, que este es un conflicto religioso y no una disputa sobre política o nacionalidad o un conflicto entre razas y tribus o una pelea por unas tierras o un país como lo describen algunos. Es una enemistad con raíces profundas, un conflicto entre verdad y falsedad, entre monoteísmo y politeísmo, entre herejía y fe. La enemistad entre nosotros y todos los judíos no cesara en ninguna circunstancia hasta que ocurra alguna de estas dos cosas: o ellos se unen a nuestra religión y se convierten en musulmanes  o nosotros abandonamos la nuestra, Dios no lo permita,…

En este libro de texto se explica (Pág.  92-94) que las características y cualidades de los judíos están descritas en el Corán  y son negativas en cuanto a su falta de ética y por malinterpretar el mensaje divino. Afirma que la expresión Judíos e Hijos de Israel aparecen más de 63 veces en el Corán… además, fue la nación encargada de gobernar a la tierra, pero Ala les retiro su papel protagonista debido a su corrupción y destructividad y porque mataron a los profetas.

La razón del odio de los judíos a los árabes reside en:

“Los judíos celan que el Ultimo de los Profetas (o sea,  Mahoma) haya surgido de los árabes y no de los Hijos de Israel y ellos saben bien que nuestro maestro, Mahoma,… era el profeta de Ala…. Una vez que tengamos presente la esencia de este conflicto y que esta enemistad no puede cesar, entenderemos cuanto nos confunden aquellos que dicen que este conflicto puede ser resuelto”.
En la Pág. 105 del libro de texto referido aparece que  entre las razones que explican las derrotas que sufrieron los árabes en las guerras contra los judíos están: 

 .. el Islam se apartó del hecho  de la naturaleza religiosa de esta lucha  ocultándolo con  llamados y eslóganes falsos sobre el nacionalismo y el socialismo árabe. Otra razón estriba en que muchos en la ummah (diáspora, “comunidad de los creyentes”) ignoraron la esencia puramente religiosa de este conflicto en el cual los judíos extraen sus principios de sus libros distorsionados… en tanto nosotros nos asimos al pacto con Ala... somos (los árabes), como Dios lo describe, la nación mas grande que haya surgido entre el genero humano y, los judíos, son el pueblo mas cobarde y codicioso como ha sido comprobado en todos los conflictos con ellos.

“La única forma de liberar a Palestina es mediante el yijad en el nombre de Ala. Solo con la yijad los musulmanes conquistaran a Jerusalem  y solo con la yijad dejaron la Palestina los Cruzados”
“El único punto de partida en el manejo del asunto de Palestina seria la fe absoluta en el Islam y el hecho de que todas las decisiones relacionadas a este asunto deben derivarse del Islam”

Relato sobre los acontecimientos en el oasis de Jaibar.

Una versión más detallada sobre los acontecimientos que originaron que Mahoma expulsara a las tribus Judías de la península arábiga  la encontramos en el libro “Porqué no soy Musulmán”, cuyo  autor es Ibn Warrak. La versión original en español puede consultarse en http://www.xlugh.com/islamnews/docs/NoMusulman.pdf

De esta obra extraeremos algunos párrafos referidos a la masacre de Jaibar y sus  antecedentes

Citamos: 

En 622 Medina estaba habitada por diversas tribus judías; las más importantes eran las de Banu Nadir, Banu Qurayza y Banu Qaynuqa. Había asimismo paganos árabes divididos en dos clanes, los Aws y los Jazrach. También los judíos estaban divididos, pues los Nadir y los Qurayza eran aliados de los Aws, mientras que los Qaynuqa lo eran de los Jazrach. Años de feroces y sangrientas luchas habían dejado a ambos bandos exhaustos.

Mahoma llegó allí en septiembre de 622. Según se cuenta, poco después de su llegada logró establecer una especie de confederación entre los diversos grupos de Medina y los provenientes de La Meca. Ibn Ishaq describe así el documento conocido como la Constitución de Medina: “El mensajero de Dios redactó un documento entre los emigrantes [es decir, los seguidores musulmanes de Mahoma provenientes de La Meca] y los Ánsar [los nuevos conversos de Medina], en el que se incluía un convenio con los judíos que reconocía su religión y posesiones y fijaba sus derechos y obligaciones”.

Según algunos eminentes estudiosos esta constitución muestra que, ya desde un principio, Mahoma estaba predispuesto en contra de los judíos. A juicio de Wellhausen, revela «un cierto recelo hacia los judíos», mientras que Wensinck cree que «Mahoma redactó la constitución con el único fin de neutralizar la influencia política de los clanes judíos; estaba ganando tiempo hasta que llegara la oportunidad de someterlos». Moshe
Gil opina lo siguiente: “Gracias a su alianza con las tribus árabes de Medina, el profeta adquirió la suficiente fuerza para ejecutar gradualmente una política antijudía, a pesar de la renuencia de sus aliados de Medina. [...] De hecho, esta ley inter-tribal [es decir, la Constitución de Medina] perseguía el propósito de expulsar a los judíos aun en el momento de su redacción. Por otra parte, el documento no fue un convenio con los judíos. Por el contrario, era una declaración formal del intento de separar los clanes árabes de Medina de sus vecinos judíos, que hasta el momento habían estado a su misma altura.

En un principio Mahoma se vio obligado a proceder con cautela porque no todos los habitantes de Medina lo habían recibido bien, y su posición económica era débil. Lo disgustaba además el hecho de que los judíos no aceptaran su condición de profeta. Mahoma empezó, pues, a enviar a sus hombres a incursiones de pillaje…..El propio Mahoma condujo tres expediciones que atacaron sin éxito a caravanas de La Meca que se dirigían a Siria o regresaban de ésta. El primer éxito sobrevino en Nakhla, cuando los / musulmanes —esta vez, sin la presencia de Mahoma— atacaron a los habitantes de La Meca durante el mes sagrado, cuando está prohibido todo derramamiento de sangre. Mataron a un mecano, tomaron prisioneros a otros dos, y se llevaron un gran botín a Medina. Pero, para gran sorpresa de Mahoma, muchos medineses se horrorizaron por la profanación del mes sagrado. No obstante, Mahoma aceptó un quinto de las ganancias mal habidas y, para calmar su conciencia culpable, «recibió» convenientemente una revelación «que justificaba las acciones de guerra aun en los meses sagrados, como un mal menor que la hostilidad contra el islamismo». El sura 2.217 dice: «Te preguntarán si es lícito hacer la guerra en el mes sagrado. Responde: hacer la guerra en ese mes es pecado grave, pero más grave es obstruir el camino hacia Dios, apartar a los hombres del templo sagrado y expulsar de él a Su pueblo; esto es más grave que matar.» Mahoma aceptó enseguida un rescate de cuarenta onzas de plata por cada prisionero.

Más o menos en esta época, el jefe de los Aws, Saad ibn Mu'adh, decidió apoyar a Mahoma y tomar parte incluso en las incursiones de pillaje. Así fue como algunos medineses empezaron lentamente a aceptar a Mahoma, pero los judíos continuaban rechazando su proclamada condición de profeta y comenzaron a criticarlo, diciendo que algunos pasajes de sus revelaciones contradecían sus propias escrituras. De nada sirvió que Mahoma aceptara algunas de las prácticas judías: el profeta comprendió muy pronto que los judíos representaban un verdadero peligro para su creciente poder en Medina.

Mientras tanto, Mahoma sólo estaba esperando una excusa apropiada para atacar a los judíos. Con motivo de una estúpida riña ocurrida en el mercado, la tribu judía de los Banu Qaynuqa se vio asediada en su asentamiento. Como bien señala Muir, Mahoma no hizo nada para solucionar el pequeño incidente que había desencadenado la disputa, por más que estaba obligado a ello por el tratado de amistad. «Y, si no hubiera habido una implacable enemistad y la predeterminación de acabar con los israelitas, las diferencias se habrían superado fácilmente.» Finalmente los judíos se rindieron, y se hicieron los preparativos para ejecutarlos. Pero el jefe del clan Jazrach, Abdallah ibn Ubayy, intercedió por ellos y Mahoma, no sintiéndose lo bastante fuerte para rechazar tal petición, tuvo que consentir. Los Banu Qaynuqa fueron expulsados de Medina y acabaron por establecerse en Siria. Sus propiedades se repartieron entre el ejército, después de que Mahoma hubo recibido su quinto real. En esta ocasión Mahoma recibió los versos que forman parte del sura 3.12-13: «Di a quienes no creen: "Seréis vencidos y conducidos al Infierno, ¡y qué infame lugar es éste para habitar en él!"»

A la mañana siguiente del asesinato de Kab, el profeta ordenó: «Matad a cualquier judío que caiga en vuestro poder.» Así fue como Muhayyisa ibn Masud se topó con Ibn Sunaya, uno de los comerciantes judíos con quienes su familia tenía relaciones sociales y comerciales, y le dio muerte. Cuando su hermano le reprochó su conducta, Muhayyisa le replicó que, si Mahoma le hubiera ordenado matar a su propio hermano, él lo habría hecho. Tras esto, su hermano Huwayyisa, que aún no era musulmán, se convirtió al islamismo diciendo: «¡Una religión que te lleva a hacer esto es en verdad maravillosa!» Estos asesinatos ilustran fielmente «el implacable fanatismo en que desembocaron las enseñanzas del profeta».

Necesitado de una victoria, Mahoma decidió atacar a los judíos de la tribu de Nadir, los cuales, según se decía, habían manifestado su contento por la derrota sufrida por Mahoma. Con el pretexto de que había recibido una advertencia divina sobre su intención de asesinarlo, Mahoma les ordenó marcharse de Medina en un plazo de diez días so pena de muerte.

Tras un asedio de varias semanas, los judíos se rindieron y se les permitió marcharse; fueron, pues, a reunirse con los judíos de Jaybar, sólo para ser masacrados dos años más tarde. El sura 59 se refiere largamente a esta victoria sobre los judíos. El profeta conocía bien las riquezas de los expulsados Nadir, cuyas tierras se repartieron entre los musulmanes; la parte que le tocó a Mahoma le permitió independizarse económicamente.

En 627 los mecanos y sus aliados atacaron Medina. El asedio duró sólo dos semanas y se conoció más tarde como la batalla del Foso. La única tribu judía que quedaba en Medina, la de los Banu Qurayza, contribuyó a la defensa de la ciudad, pero en términos generales se mantuvo neutral. Aun así se cuestionó su lealtad y, como era de prever, después del asedio Mahoma se volvió contra ellos. Comprendiendo que no tenían ninguna posibilidad de sobrevivir, los Banu Qurayza aceptaron rendirse con la condición de que dejarían Medina con las manos vacías. Mahoma rechazó su oferta y exigió una rendición incondicional. Los judíos apelaron entonces a su antigua amistad con los Aws y pidieron que se diera permiso a Abu Lubaba, un aliado de dicha tribu, para visitarlos. Al preguntarle cuáles eran las intenciones de Mahoma, a modo de respuesta Abu Lubaba hizo el gesto de cortarse la garganta; con ello quería indicar que debían luchar hasta el fin ya que lo único que podían esperar era la muerte. Por último, tras varias semanas, los judíos se rindieron con la condición de que fueran sus aliados, los Aws, quienes decidieran su suerte. Éstos se inclinaban por la misericordia, pero Mahoma tomó la determinación de que la suerte de los judíos fuera decidida por uno de los Aws, y nombró para ello a Saad ibn Mu'adh. Saad padecía de una herida sufrida en la batalla del Foso, y sus palabras fueron: «Mi decisión es que se dé muerte a los hombres, se venda a las mujeres y los niños como esclavos, y se repartan sus posesiones entre el ejército.» Mahoma hizo propio el veredicto: «En verdad el juicio de Saad es el juicio de Dios pronunciado desde lo alto de los siete cielos.»
Durante la noche se cavaron en la plaza del mercado fosas suficientes para contener los cuerpos de los hombres. Por la mañana, Mahoma ordenó que condujeran a ella a los cautivos en grupos de cinco o seis, y él mismo presenció la ejecución. Se hizo sentar a cada grupo al borde de la fosa destinada a ser su tumba, y allí se los decapitó y se lanzaron los cuerpos a la fosa. [...] La carnicería, que había comenzado por la mañana, se prolongó durante todo el día y continuó al atardecer a la luz de las antorchas. Cuando la plaza del mercado quedó bañada en la sangre de setecientas u ochocientas víctimas, y tras haber ordenado que alisaran la tierra sobre sus despojos, Mahoma abandonó el terrible espectáculo para ir a solazarse con los encantos de Rihana, cuyo marido y todos sus familiares hombres acababan de perecer en la masacre.

Se dividió el botín, se regaló a las muchachas jóvenes como esclavas, se vendió a las mujeres y se subastaron las posesiones. Y, por supuesto, de los cielos llegó una revelación para justificar el severo castigo impuesto a los judíos; el sura 33.25: «Hizo bajar de sus fortalezas a los judíos que habían apoyado a aquéllos. Y sembró el terror en sus corazones. A unos matasteis, a otros hicisteis cautivos.» Los historiadores modernos han adoptado diferentes posiciones ante tan manifiesta crueldad, barbarie e inhumanidad.

Después del exterminio de los judíos de Banu Qurayza, Mahoma prosiguió……Un grupo de los expulsados Banu Nadir se había establecido en Jaybar, un oasis cercano, y se sospechaba que animaban a las tribus beduinas a atacar a los musulmanes.

Mahoma ordenó entonces que mataran al jefe de los judíos, Abi'l Huqayq, y sus hombres lo asesinaron mientras dormía. Dándose cuenta de que este asesinato no había resuelto sus problemas, Mahoma trazó un nuevo plan. Envió así una delegación a Jaybar para persuadir a su nuevo jefe, Usayr ibn Zarim, de que acudiera a Medina para discutir la posibilidad de ser nombrado gobernante de Jaybar. Se le dieron para ello solemnes garantías de que su vida estaría a salvo. Usayr partió para Medina, desarmado, con treinta de sus hombres. En el camino, y con el más fútil de los pretextos, los musulmanes se arrojaron sobre sus desarmados invitados y les dieron muerte a todos salvo a uno que logró escapar. A su regreso se presentaron ante Mahoma, quien, al conocer la suerte corrida por los judíos, dio las gracias y dijo: «En verdad, el Señor os ha librado de una gente perversa.» En otra ocasión, Mahoma expresó su concepto de la guerra: «La guerra es engaño.»

Mahoma y sus hombres atacaron entonces una a una las fortificaciones que se alzaban en el valle, al tiempo que gritaban: «¡La victoria será vuestra! ¡Matad, matad!» Las fortalezas fueron cayendo una tras otra, hasta que los musulmanes llegaron a Jamus, que también acabó por sucumbir. El jefe de los judíos, Kinana ben al-Rabi, y su primo fueron conducidos ante Mahoma, quien los acusó de ocultar el tesoro de los Banu Nadir. Los judíos protestaron que ya no les quedaba nada de aquel tesoro. Entonces (y cito aquí la venerada biografía del profeta hecha por Ibn Hisham) «Mahoma puso a Kinana en manos de al-Zubayr, uno de los hombres del profeta, y le indicó a éste: "Tortúralo hasta extraerle la verdad." Al-Zubayr encendió con pedernal un fuego en su pecho, hasta que el hombre expiró. Entonces el enviado [Mahoma] se lo entregó a
Muhammad ibn Maslama, quien lo decapitó en venganza por su herma-no Mahmud ibn Maslama.»

Luego se atacó a las otras fortalezas de Jaybar y se las obligó a rendirse con condiciones, «excepto la de los Nadir, a quienes no se les dio cuartel».


viernes, 9 de diciembre de 2011

La Convivencia Judeo-Arabe: ¿mito o realidad? (III)

¿Porqué es tan emblemático para los árabes el clamor  “Jaibar, Jaibar, OH Judios – el ejercito de Mahoma retornara” Porque lo que ocurrió en Jaibar lo parangonan a lo que esta ocurriendo en Palestina con los Judíos, según ellos.

En un programa de TV para niños difundido en 27 de abril del 2009 en Al-Hafez TV que es un canal Saudita-Egipcio de memorización educan a su infancia sobre el conflicto de los musulmanes con los judíos desde la época de Mahoma. Les hacen ver que no hay posibilidad de entendimiento debido a la naturaleza malvada de los judíos y a su odio al profeta Mahoma. Debe ser notado que  los musulmanes consideran que hay continuidad histórica que identifica a los actuales judíos con aquellos de la época de Mahoma y por tanto  también cargan con el estigma de no reconocer al profeta Mahoma y someterse al Islam. Independientemente de la veracidad del hecho histórico lo que cuenta es que la educación a las nuevas generaciones esta dirigido a cuestionar la legitimidad de los judíos como pueblo y al judaísmo como creencia religiosa. 
A continuación una selección de lo que fue este programa, la versión original en 
 http://www.memritv.org/clip/en/0/0/0/0/0/0/2106.htm

Presentador de la TV: hoy vamos a hablar sobre Jaibar. Una de las tribus Judías en la península arábiga vivió en Jaibar. Dijimos que dedicaríamos un programa especial a Jaibar porque se asemeja mucho a lo que esta ocurriendo en Palestina con los Judíos
.
Había tres tribus judías que vivieron en Al-Madina (Medina): Bani Nadhir. Bani Qaynuqa' y Bani Qurayza. Ellas violaban un tratado tras otro y el Profeta Mahoma las desplazó de Medina. Todas se juntaron en Jaibar que se transformo en un centro muy peligroso para los musulmanes. La discordia provenía de Jaibar… desde donde se instigaba a la divergencia entre los musulmanes. Así que el profeta Mahoma tenia que poner fin a la anarquía que de allí se originaba. Por supuesto, los judíos por su naturaleza, sabían que la confrontación con los musulmanes vendría seguramente. Esto debido a que nuestro odio hacia los judíos es perpetuo y continuo. Cuando los judíos de percataron que Mahoma es el Profeta reconocieron que el odio que le tenían sería para siempre, que serían su enemigo toda sus vidas
.
. Esto sucede hasta el día de hoy. Incluso esta dicho en el Coran: “Encontrarán que los más enconados enemigos de los creyentes son los Judíos y los politeístas” Los Judíos son los mayores enemigos del Islam. Usan todos los medios posibles Arrojan dudas sobre el Corán y la sirra del Profeta Mahoma. Tratan de distorsionar el Corán, pero nuestro Dios lo protege… Hacen todo para herir los sentimientos musulmanes y dañar sus  sitios sagrados. Rogamos a Dios para liberar Jerusalem…
 [...]  
Una mañana la gente de Jaibar se levantó y vio que el ejército musulmán estaba sitiando Jaibar. La guerra y la pelea eran su modo de vida. Estaba en sus cabezas. Así que se prepararon y almacenaron toda su comida y agua en escondrijos, igual a como hacen hoy en día. Tienen sitios escondidos en todo Israel. Cerraron sus puertas, guardaron sus alimentos y bebidas dentro... el profeta Mahoma los sitio por 15 días.
 [...]
Todos los judíos se reunieron en Jaibar igual que actualmente cuando el centro de comando de los judíos esta en Palestina que ellos llaman Israel. Ellos están en Palestina.
Alabado Allah, la historia se repite. Hoy  construyen la barrera de separación alrededor de Israel…Es una buena nueva del Coran que la completar la barrera se iniciara la aniquilación del Estado de Israel. ¿Porqué?, pues cuando todos los judíos se agruparon en Jaibar y terminaron la edificación de murallas y fortificaciones a su alrededor el profeta Mahoma se hizo consciente del peligro y agrupó a todos los musulmanes para combatir a estos judíos para sacarlos del sitio y neutralizar el peligro. Cuando terminen su barrera, regresara el ejercito de Allah y de Mahoma...Dios lo quiera. Esa es la razón por la que siempre les decimos “Jaibar, Jaibar, OH Judíos – el ejercito de Mahoma retornara”
 [...]
El Profeta dijo: No vendrá el Día del Juicio sino hasta que los musulmanes combatan a los Judíos, y las piedras y los árboles dirán: “OH, musulmán, hay un Judío detrás mío, ven y mátalo” Excepto por el árbol gharqad. Este árbol puede ser encontrado en todo Israel Lo plantan para poder esconderse  pues saben que este árbol no dirá que hay alguien escondido detrás de si
 [...]
Aún después de la muerte del profeta Mahoma y que el califato pasara a Abu Bakr y Omar Ibn Al-Khattab, los judíos que vivían en  Jaibar  estaban llenos de resentimiento y odio y trataron de crear discordia entre los musulmanes. Pero la solución final de Omar Ibn Al-Khattab fue expulsarlos de la península arábiga y de Jaibar porque eran causantes  de problemas entre los musulmanes y no guardaban ningún tratado o pacto con el profeta Mahoma.
Una versión distinta la expone Ibn Warrak cuando escribe:
“El despiadado exterminio de los Banu Qurayza (entre seiscientos y novecientos hombres asesinados a sangre fría) así como la expulsión de los Banu Nadir y su posterior matanza (algo que los libros de historia suelen omitir)……. El trato dado por Mahoma a los judíos del oasis de Jaybar sirvió «como modelo para los posteriores tratados establecidos entre los conquistadores árabes y los pueblos conquistados más allá de Arabia». Mahoma atacó el oasis en 628, hizo torturar a uno de sus jefes para que revelara dónde estaban escondidos los tesoros de la tribu y luego, cuando los judíos se rindieron, aceptó que siguieran cultivando sus tierras con la condición de que le entregaran la mitad de lo que obtuvieran. Asimismo, Mahoma se reservó el derecho de anular el tratado y expulsar a los judíos cuando así lo deseara. Este tratado recibió el nombre de dhimma, y todos aquellos que aceptaban la supremacía musulmana y consentían en pagar un tributo a cambio de «la protección musulmana» pasaban a recibir el nombre de dhimmis"
 "Más tarde, en 640, el segundo califa, Ornar, expulsó a los judíos y los cristianos de Heyaz (donde se hallan las ciudades sagradas de La Meca y Medina), basándose en la dhimma de Jaybar. Se dice que alegó el derecho de Mahoma a anular cualquier pacto según su deseo, y que citó las palabras del profeta: «No puede haber dos religiones juntas en la península de Arabia.» Hasta el día de hoy, en Arabia Saudí se prohíbe el establecimiento de cualquier otra religión.” (IBN WARRAQ “Porque No Soy Musulmán” http://www.xlugh.com/islamnews/docs/NoMusulman.pdf

sábado, 3 de diciembre de 2011

La Convivencia Judeo-Arabe: mito o realidad (II)

La posibilidad de convivencia entre grupos humanos distintos se relaciona a la visión que cada uno tiene del otro. Es importante entonces discernir sobre las razones del rechazo que genera  conflictos entre ellos.

Las razones pueden ser de orden material como ocupación de territorio o la explotación de sus riquezas que le permita a un grupo social (clan o tribu) satisfacer sus necesidades económicas, sociales y culturales para continuar su desarrollo. Por lo general es posible lograr algún tipo de acuerdo luego de agotar las instancias de lucha pacifica o violenta al momento de entender que el balance de poder no se inclinará definitivamente hacia ninguno de los lados. Otra razones incluyen las ideológicas y religiosas en las cuales lo importante no seria obtener ventajas materiales sino predominio parcial o absoluto sobre el grupo contrario.  Generalmente, la conquista y dominio se logra sobre la base de deshumanizar y convertir al contrario en el “mal” absoluto o, en el mejor de los casos, en seres inferiores necesitados de ser guiados por el grupo contrario hacia el buen camino. El primer caso, seres inhumanos, lo simboliza la ideología nazi al presentar a las “razas” no-arias (judíos, gitanos, eslavos, negros, etc)  como subhumanos  a nivel metafísico pues fueron creadas poco después de los animales; los ideólogos nazis construyeron toda una cosmogonía para sustentar estas creencias. Esto no fue exclusivo de ellos pues, como ejemplo,  en America indígenas como los Caribes al norte de Sur America en épocas prehispánicas tenían como grito de guerra  ¡Ana karina rote, aunicon paparoto mantoro itoto manto! ("¡Solo nosotros somos gente, aquí no hay cobardes ni nadie se rinde y esta tierra es nuestra!")  Los Aztecas e Incas también son ejemplos de un comportamiento parecido.

El caso segundo que implica la posible redención de seres humanos “que no han visto la luz” y por lo cual caen en pecado es típico de las religiones monoteístas derivadas del Judaísmo como el Cristianismo y el Islam. En el  caso del cristianismo  la conversión es la medicina que salvaría a los no-creyentes (judíos, musulmanes o de cualquier otra religión). El Islam obliga bajo amenaza de muerte a los no-musulmánes a convertirse pero acepta bajo condiciones especiales (pago de impuestos adicionales y reconocimiento de su condición social  de inferiores)  que los pueblos del Libro (la Biblia) – Judíos, Cristianos, Zoroastrianos, entre otros - practiquen su religión (con limitaciones)  viviendo bajo la protección del Sultan o gobernante musulman.con derechos diferenciados. y a tener sus propios jueces en  cuestiones civiles, tales como matrimonios, divorcios, sucesiones, etc Esto es lo que se conoce como “condición de Protegidos o dhimmis” La dhimmah (en árabe "pacto" u "obligación") es un concepto del Derecho Islámico, Típicamente, la "gente de la dhimma" está exenta del servicio militar y del impuesto religioso, llamado azaque, pero en su lugar debe pagar un impuesto de capitación, denominado yizia y un impuesto sobre la tierra (jaray), además de acatar la autoridad del sultán.

En la práctica, el tratado es inseguro e inestable y condena a una enorme precariedad a los no musulmanes, ya que basta una decisión unilateral de la autoridad islámica y el pacto puede suspenderse en cualquier momento, o imponerse nuevos impuestos de forma arbitraria, o secuestrar a los jefes espirituales de los dhimmis y pedir rescate por ellos, o practicar el devşirme o «impuesto de sangre» (el reclutamiento y conversión forzosa de niños para integrarlos a las tropas), que los sultanes del Imperio otomano practicaron durante tres siglos contra los cristianos de los Balcanes, lo que suponía en principio una franca violación de la dhimmah. http://es.wikipedia.org/wiki/Dhimmi


De la obra “Dhimmis en Islam” de Bat-Yeor http://www.dhimmi.org/1.pdf  citamos a continuación unos párrafos que revelan como se tradujo la aplicación de la dhimma a los judíos que vivían bajo dominio musulmán:

“La noción de culpa colectiva  se encuentra en los textos legales musulmanes y condujo a represalias colectivas. Joseph Ibn Aqnin (m. 1220) relata que los judíos convertidos al Islam no solo eran perseguidos sino que también sus niños podían ser secuestrados y encomendados a custodios musulmanes. Los judíos se convirtieron en propiedad de los gobernantes musulmanes en Marruecos, en las regiones saharianas del norte de Africa, en Kurdistán, en Bujara y otras regiones.

“Respecto al papel en la economía de los judíos esta establecido ya en  el Coran (9:29) y en el hadith  relativo a los Judíos de Jaibar (Khaybar)  y a los cristianos de Sawad,  y es también el origen de la yizia (jisya) (impuesto que debía pagar todo habitante no musulmán) así como de la mayor tasa impositiva  aplicada a los dhimmis y a la opresión fiscal a la cual estaban sometidos. Numerosos textos legales ligan la existencia de los dhimmis a su utilidad económica. La yizia no solo tenía una función económica sino también que  la degradación asociada a ella rebajaba al dhimmi”

La creación del basamento conceptual que permite la distinción entre seres humanos superiores (musulmanes) y aquellos que no aceptan la verdad “verdadera” esta bien descrita en los párrafos que citaremos a continuación de Melanie Phillips  http://phillipsblog.dailymail.co.uk/2011/11/bigotry-revisionism-and-baroness-warsi.html El odio musulmán contra los judíos esta enraizado en la principal corriente exegética  del Corán, la Sunita.  
 El Coran dice que el Islam vino antes que el Judaísmo y el Cristianismo y fue la fe practicada por Abraham, quien era musulmán (3:67-68). Se refiere a que el Islam era la religión de Abraham muchas veces (2:130, 135; 3:95; 4:125; 6:161.)  Enseña que los judíos y los cristianos corrompieron sus Escrituras así que Allah envió una revelación fresca a través de Mahoma. Esto canceló el Judaísmo y el Cristianismo y regresó a la gente a la religión verdadera que practicó Abraham”.
“Luego que los Judíos rechazaron a Mahoma el Corán dice que fueron maldecidos por Allah  (5:78)  y los transformó en monos y cochinos como castigo (2:65, 5:60, 7:166). Acusa a los Judíos de haber corrompido sus Libros  Santos y haber eliminado las partes que hablaban de Mahoma (2:75, cf verses 76-79, 5:13).Dice que los judíos son los mayores enemigos del Islam (5:82), y que tanto ellos como los cristianos quieren convertir a los musulmanes (2:120), que los judíos inician guerras y causan problemas en todo el planeta  e incluso que claman haber matado al Mesías (4:157)”.
“El Corán declara que todas las escrituras judías desde Génesis 15 en adelante esta lleno de mentiras…Cuando rechazaron aceptar el Islam Mahoma los denunció como pueblo sin fe. La consecuencia de ello fue la erradicación de la tribu judeo-árabe llamada Banu Qurayza. No pudiendo en un comienzo derrotarlos Mahoma pacto un armisticio con ellos que luego rompió y en seguida  asesinó a toda la población Judía. A diferencia de las guerras entre las tribus en la Biblia Hebrea que quedaron como un relato histórico sin aplicación práctica hoy en día, la erradicación de los Banu Quraiza es aludida constantemente por los islámicos para quienes queda como un llamado ejemplar y permanente para tomar las armas contra precisamente el mismo enemigo y con tácticas semejantes.”
(Bat-Yeor) “La asociación de judíos (y cristianos) con el diablo no es rara en el Islam. Numerosos versos coranicos los asocian con el infierno y Satán: ibn Abdun (muerto en 1134), un jurista musulmán de España, en su tratado legal cita del Corán (58:20) en este sentido. El decreto del califa Mutauakil (850) ilustra esta asociación y  en la cual “imágenes de diablos en madera clavadas en sus casas para distinguirlas de las casa de los musulmanes” Además, los cementerios de cristianos y judíos se consideraba parte del infierno al cual estaban destinados los dhimmis”

Como influyó en la historia subsiguiente de las relaciones entre musulmanes y judíos lo describe Bat-Yeor:

“Los tres primeros siglos del Islam en el oriente se superponen a los Carolingios en la Europa Cristiana (747-987) durante la cual los judíos experimentan en Europa un grado considerable de seguridad y prosperidad. Son raros los documentos sobre los dos primeros siglos de la conquista árabe. Cronistas árabes posteriores describen la guerra santa (yijad) que causó la destrucción de poblados completos, la masacre de un gran número de sus habitantes, la esclavización de mujeres y niños y la confiscación de vastas tierras. Este cuadro de catástrofe y destrucción corresponde al período de gradual erosión de la judería palestinense. De acuerdo a Baldhuri (m. 892) solamente  en Cesárea vivían 40.000 judíos en el tiempo de la conquista árabe  después de la cual, se perdió toda traza de ellos. Ciertamente durante este periodo (640-1240) se presenció la total y definitiva destrucción del judaísmo y cristiandad en el Hijaz (una región histórica del noroeste de la Península de Arabia, Su ciudad principal es Yidda, pero sus poblaciones más conocidas son La Meca y Medina).y la declinación de comunidades cristianas y judías una vez florecientes en la Palestina (particularmente para los judíos en la Galilea), en Egipto, Siria, Mesopotamia y Persia. En el norte de Africa  los cristianos fueron virtualmente eliminados en el 1240 y los judíos diezmados por la persecución de los Almohades. También  es verdad que durante el periodo inicial del reinado Umayyad en España fue próspera  y, similarmente, en Egipto y otras regiones los Shiítas Fatimí reinaron con tolerancia (El imperio Fatimí o califato Fatimí gobernó el Norte de África del año 909 al 1171. El nombre Fatimí deriva del nombre de la hija del Profeta Mahoma, Fatima az-Zahra, y su esposo, Alí, primo del Profeta.). Pero, a pesar de algunos intervalos de tolerancia, estos seis siglos mostraron una reversión demográfica dramática durante la cual la minoría árabe-musulmana  pasó a ser la mayoría dominante la cual acudió a la opresión para reducir a las numerosas poblaciones indígenas a minorías toleradas. La emergencia de una clase de mercaderes ricos no tapa el cuadro de deterioro general marcado”.

Esta concepción ideológica descrita se ha mantenido incólume desde los tiempos iniciales del Islam y es reflejada por las palabras del actual Shej  Tantawi, Gran Mufti de la Universidad Al Ahzar de El Cairo y el clérigo más prominente e influyente en  el mundo musulmán Sunita.  Usa pasajes tomados del Coran para caracterizar a los Judíos como los enemigos de Dios, de sus profetas y del mismo Islam. Tantawi escribe: El Corán describe al pueblo del libro en términos generales con atributos negativos como su fanatismo en religión, que siguen un camino falso. Describe a los Judíos con sus características degeneradas propias, o sea, asesinos de los Profetas de Dios, corruptores de sus palabras colocándolas en lugares erróneos, consumiendo el bienestar de las gentes frívolamente, rechazando distanciarse de las maldades que hacen y otras características horribles causadas por su .…profunda .lascivia. Luego, después de citar partes del Coran, Tantawi escribe: esto significa que no todos los judíos son iguales. Los buenos se convierten en musulmanes pero los malos no. Es notable la inclinación de este teólogo musulmán Sunita  por libros que incitan y propagan el odio hacia los judíos en general, sin diferenciar si son israelíes o sionistas. Alaba el libelo “Los Protocolos de los Sabios de Sión” señalando sin mostrar la menor traza de condolencia que luego de la publicación de este libro en Rusia fueron asesinados 10.000 judíos. Asimismo cita del libro “Mi Lucha” (Mein Kampf) del dictador nazi un aparte que dice “al oponerme a los judíos  estoy realizando el trabajo del Señor” (del articulo de Melanie Phillips).

La tan esperanzadora, para algunos,   primavera árabe atestigua que la visión que tienen los musulmanes de los judíos no ha variado. Una multitud reunida recientemente en la Plaza Tahrir de El Cairo a instancias del clérigo egipcio Tawfiq Al-Afni gritaba: “Jaibar, Jaibar, ¡OH Judios! El ejercito de Mahoma esta aquí” en referencia a la masacre de los judíos de Arabia. En una entrevista este mismo clérigo afirmaba: “Ante todo, la ley Islámica (Sharía al Islamiya) es la única fuente de legislación” http://www.memri.org/clip_transcript/en/3208.htm






jueves, 10 de noviembre de 2011

La Convivencia Judio-Arabe: ¿mito o realidad?


Existe la creencia que, salvo la expulsión de los judíos de la península arábiga, no hubo persecución ni opresión a los judíos en los países árabes hasta la instauración del Estado de Israel en 1948. En cuanto a la sostenida tesis de la Edad de Oro de convivencia musulmana-judía-cristiana es otro de los mitos que repetidos mil veces se convierten en “verdad”. La convivencia es entendida en el Islam aplicando el estatus de “dimnis” o protegidos al arbitrio de los musulmanes mientras a ellos les convenga. Es de remarcar que, de acuerdo a sus creencias, ellos no deben respetar ningún pacto con no-musulmanes más allá de un cierto periodo de tiempo, tal como hizo Mahoma al pactar con las tribus judías de Arabia para  exterminarlas después de cierto tiempo.
A continuación se hace un recuento de como han sido las interrelaciones entre judíos y árabes desde el inicio del Islam. (Fuente: Martín Gilbert/ Atlas de la Historia Judía. La Semana Publicaciones 1978. Jerusalem, Israel.)
 Desde el 750 E.C (era común), cuando se inicio el Islam, hasta 1900 E. C., aunque hubo décadas de tolerancia hacia los judíos, siempre ocurrieron hechos de violencia, discriminación y persecución anti-judía, a veces brevemente otras durante largos periodos. Desde España hasta Arabia adoptó la forma de guetos, impuestos punitivos, el uso obligatorio de ropas especiales y otras humillaciones así como repetidos saqueos y matanzas .Daré, por razones de espacio, pocos ejemplos de ello. En Granada (1066): más de 5000 judíos asesinados durante tumultos árabes. En Fez (1033) más de 6000 judíos son masacrados.  En Marruecos (1864-1880) más de 500 judíos asesinados en 16 años a la luz del día y en plena calle. En Marrakesh (1232) los judíos son masacrados. Persecuciones anti-judías en todo Marruecos. En Túnez, 800 judíos obligados a pagar impuesto anual. .En 1145 los judíos son obligados a convertirse o a abandonar. En 1250 los judíos son obligados a usar marcas distintivas en la ropa .En 1869  dieciocho judíos asesinados en pocos meses. En Jerba (1864) árabes atacan a comunidades judías, queman y saquean sinagogas y violan las mujeres. Libia (1588) conversión forzada de muchos judíos al Islam.  En 1785,  Ali Gurzi Pasha persigue a los judíos, asesina a cientos. En 1860 severas medidas anti-judíasLos judíos del Yemen tenían más de 2000 años de vivir en esa región, mucho antes de la aparición de Mahoma, pero en 1905 se re- introducen antiguas leyes que prohíben a los judíos construir casas mas altas que la de los musulmanes, levantarles la voz, mantener una discusión religiosa  o practicar cualquier comercio o profesión tradicionalmente musulmanes. En 1920 los judíos son expulsados del comercio textil y del jabón  y obligados a entrenar musulmanes que ocuparan su lugar. En 1922, propaganda anti-sionista es difundida por árabes palestinos. Una ley especial musulmana reimpuesta ordena la conversión forzada al Islam de todos los huérfanos judíos menores de trece años aunque la madre viva todavía. En 1929 se prohíbe a los judíos emigrar a Palestina, aunque algunos consiguen huir a Adén. En 1948, violencia anti-judía por un rumor de que seis judíos fueron arrestados en Saná (Yemen) por asesinar a dos niñas musulmanas por razones rituales. En 1949, los judíos que logran salir hacia Adén, buscan allí refugio en su huida hacia Israel. En Adén, desde 1933 hasta 1967 fueron asesinados y expulsados los judíos. Esto da idea del trato musulmán a los judíos desde el inicio del Islam. 
En Egipto en los años 1844, 1881 y 1902 (como verán fue antisemitismo puro, no tenían la excusa del “problema palestino”) se acusa a los judíos de usar sangre humana con propósitos rituales. En los años 1882, 1919, 1921, 1924 atacan a los judíos en manifestaciones xenófobas. En 1938 a 1939 Se produjeron en casi todas las grandes ciudades egipcias disturbios anti-judíos y protestas violentas contra la inmigración judía de la Alemania nazi a Palestina. El 2/11/1945, aniversario de la declaración Balfour, se producen disturbios en todo Egipto con el saldo de 10 judíos asesinados, 350 heridos, comercios saqueados y sinagogas arruinadas y los rollos de la ley quemados en las calles. El 15/5/1948, arrestan a 2000 judíos y les confiscan las propiedades. El 6/6/1948, como dato curioso (digno de Ripley), el N.Y Times reporta acerca de grandes contribuciones financieras judías a la caja de guerra anti–israelí y a la asistencia a los refugiados árabes.  En junio y julio  de 1948 son asesinados mas de 50 judíos muchos después de salvajes mutilaciones. Muchas casas judías son destruidas. El 22/9/1948 son asesinados 20 judíos y 61 heridos en una explosión en el barrio judío de El Cairo, seguida por pillaje y posterior confiscación de las propiedades por el gobierno. En 1956 son expulsados 4000 judíos. A algunos se les permitió sacar de Egipto sólo una maleta. Los expulsados fueron obligados a renunciar a todo derecho de propiedad y reclamos financieros. En 1957 se  privó de la ciudadanía a todos los judíos que no tuvieran “residencia continua” desde 1900. En 1960 cerraron muchas sinagogas, orfanatos, escuelas y ancianatos judíos. Confiscaron el hospital judío y arrestaron al personal medico. En mayo- junio de 1967 despidieron a todos los judíos con empleos oficiales, arrestaron a 500 judíos incluyendo a los rabinos, algunos brutalmente torturados, otros liberados en 1970 y a otros los expulsaron con escasas pertenencias personales.
 En Siria en el periodo a partir de 1936 encontramos los siguientes episodios. En Damasco. Desde 1936 hasta 1939 se intensifica la propaganda anti judía después de la visita de funcionarios nazis alemanes. En 1938  los judíos son apuñalados frecuentemente en las calles. El 5/8/1949 una bomba arrojada a sinagoga en la víspera del sábado provoca 12 muertos y 26 heridos. Marzo de 1974, cuatro jóvenes judías asesinadas al intentar salir de Siria. Desde 1971 se producen arrestos de al menos 50 judíos entre hombres, mujeres y niños, muchos son torturados. Golpizas en lugares públicos. En Alepo, el 18/11/1945 saqueo de la gran sinagoga y queman los libros de oraciones en las calles. El 2/12/1947 se asesina en tumultos a muchos judíos, les incendian 150 casas, 50 comercios, 18 sinagogas y 5 escuelas. En abril de 1948 mas disturbios anti judíos. Los judíos se esconden al temer por sus vidas. En la ciudad de Kamishliye, en junio de 1967, son asesinados 57 judíos por la turba. En noviembre de 1950, marineros árabes, a quienes se les habían pagado para que llevaran en barcos a judíos sirios a Israel,  los asesinan en el mar y  arrojan sus cuerpos a tierra en Haifa. Como dato de interés: la población judía en Siria, para 1943 era de 29.770 personas, en 1946 bajo a 18.000 y en 1974 quedaban 4.000. En Egipto, en 1948 había 75.000 personas, para 1974 quedaban 350. No he encontrado dentro de las organizaciones internacionales el menor gesto de protesta ante estos hechos de genocidio descritos. Inclusive, desde 1967 el gobierno sirio impuso una serie de restricciones a la escuálida, no beligerante y atemorizada población de judíos sirios, que tampoco ha sido tomada en cuenta por organismos internacionales. Estas son: Se prohíbe la emigración de los judíos sirios o a los judíos que tengan pasaportes extranjeros. Se les prohíbe trasladarse a mas de tres Km. de su lugar de residencia, a menos que tengan permiso especial. Las cédulas de identidad están marcadas con la palabra mussawi (judío) en rojo. Están sujetos a toque de queda desde las 10 de la noche. Solo pueden estudiar 6 años de escuela primaria. Las casas judías están marcadas en rojo. No pueden ser funcionarios públicos o trabajar en bancos. Personal del gobierno o militares, no pueden comprar en comercios judíos. Los extranjeros no pueden visitar el barrio judío sin escolta Se les prohíbe tener radios, teléfonos o contacto postal con el exterior. Las posesiones de los fallecidos son confiscadas por el gobierno y sus herederos deben pagar para usar la propiedad, caso de no poder, son entregadas a árabes palestinos. Solo dos escuelas funcionaban en Damasco. Los directores y la mayoría de los maestros son musulmanes. Los exámenes se programan para el sábado.
En Irak. En 1933: veinte judíos asesinados en Mosul. En 1935: los judíos son removidos del servicio gubernamental. Se prohíbe a los judíos visitar la Palestina. En 1936: diez judíos asesinados en tumultos árabes en Bagdad y Basra. Se prohíbe la enseñanza del hebreo. En julio de 1937 en Bagdad,: violentas manifestaciones antijudías y destrucción de propiedad judía. En junio de 1941: durante los tumultos que siguen al colapso del gobierno pro-nazi de Rashid Ali son asesinados 175 judíos  y 1000 resultaron herido; grandes saqueos de propiedad judía, 900 casa judías destruidas, muchos judíos fueron torturados. En julio de 1946: disturbios antijudíos  resultando heridos cientos de ellos y destrucción de muchas de sus propiedades. En mayo de 1947: un judío es asesinado por una turba que lo acusaba de dar golosinas envenenadas a un niño árabe; en  Faluja, en mayo de 1947, después de la destrucción de mucha propiedad judía por ataques de la turba los judíos son obligados a trasladarse a Bagdad;   en diciembre de 1947 en Falluja,  se le acusa a un judío de contaminar el agua que bebían niños árabes con gérmenes del cólera.  En octubre de 1948: en Kirkuk es arrestado el presidente de la comunidad judía acusado de mantener contacto con sus hijos en Israel; y, en Bagdad, diciembre de 1949, hubo tumultos antijudíos resultando heridos muchos judíos. En Basra, en septiembre-octubre de 1948, son arrestados muchos judíos acaudalados, uno es colgado y se le expropian sus bienes, su primo muere después de cuatro meses en prisión, a todos se les acusa de  suministrar armas a los “sionistas” El 3 de marzo de 1968 la ley numero 10 prohíbe a los judíos recibir mas de 100 dinares iraquíes mensuales por la venta de un inmueble (en 1948 la comunidad judía  tuvo que aportar 250000 dinares al esfuerzo de guerra iraquí  en contra de Israel  y para los refugiados palestinos. En enero 1969 son ahorcados nueve judíos por actividades “sionistas”; en agosto dos lo fueron por “espiar” a favor de Israel y al C.I.A; dos asesinados en septiembre y cuatro en noviembre. 
Veamos ahora, de manera muy sucinta, en la región en disputa que ocurrió. Durante los 28 años de mandato británico (desde 1920) los árabes se opusieron al rápido crecimiento de la inmigración judía; ataques armados a la población judía fueron frecuentes. En 1936 los ingleses propusieron una partición en dos zonas, una árabe y una judía., pero los árabes la rechazaron. En 1939, los ingleses establecieron un límite absoluto de 75.000 judíos  a la futura inmigración. Esto cerró a la región a los refugiados de la persecución nazi y condujo a acciones terroristas judías en contra de los británicos. Sin embargo, 26.000 judíos palestinos lucharon al lado de los ingleses durante la 2° guerra mundial. El equivalente fue el Muftí (musulmán) de Jerusalén que ofreció su colaboración a Hitler. En 1929 en Safed: 133 civiles judíos asesinados por árabes: en Hebrón: 60 civiles judíos asesinados por árabes.  En 1946; en Jerusalén (Hotel King David) terroristas judíos asesinan 91 ingleses, árabes y judíosEn Jerusalén: el 23 de febrero de 1948, explosión terrorista árabe mata 55 judíos; 4 de marzo de 1948: emboscada árabe mata 16 judíos. En Deir Yassin, 9 de abril de 1948: activistas judíos matan más de 200 árabes (aunque se ha encontrado evidencias que no fue una masacre sino una batalla (http://arabterrorism.tripod.com/FAQ/yassin2.html )
.En Jerusalén, 13 de abril de 1948 árabes asesinan 40 médicos y enfermeras judíos en el camino al hospital Hadassa en el Monte Scopus. En Kfar Etzion 12 de Mayo de 1948, árabes asesinan 100 judíos, 15 de los cuales fueron ametrallados después de rendirse.  De aquí en adelante se producen guerras con los países vecinos, aun cuando el terrorismo nunca ha parado.
Realmente no le veo vías de solución razonable a este conflicto y cito un escrito de muy larga data, cuando nadie hubiera creído en la mera posibilidad de un estado judío. En 1905, Neguiv Azovry escribió: “El nuevo despertar de la nación árabe, y los crecientes esfuerzos judíos de reinstalar la antigua monarquía de Israel en gran escala,…..estos dos movimientos están destinados  combatirse continuamente, hasta el triunfo de uno de ellos sobre el otro”  Le Reveil de La Nation Árabe. Paris 1905. Esto se revela en el Pacto del Hammas (Hammas Covenant, lo encuentra en Internet) donde ellos manifiestan algo parecido, haciendo hincapié en que el problema no es ni político ni territorial, sino religioso. Y tampoco creen en arreglos políticos de partición y división de la tierra. Solo la imposición de la ley musulmana y la expulsión de todos los judíos (excepto quizás de aquellos que puedan demostrar que estaban en el país antes de comienzo del siglo XX) traerían la paz.

viernes, 28 de octubre de 2011

Una Perspectiva Histórica del Conflicto entre Árabes y Judíos en Tierra Santa

Un documento histórico sobre los orígenes y desarrollo del conflicto entre judíos y árabes en la región Palestina o Tierra Santa es el escrito por el Reverendo James Parkes en 1967 intitulado: “ARABS AND JEWS IN THE MIDDLE EAST: A TRAGEDY OF ERRORS (JUDIOS Y ARABES EN EL MEDIO ORIENTE: UNA TRAGEDIA DE ERRORES)
James Parkes (1896 – 1981) nació en la  Isla de Guernsey en  Channel Islands y fue un clérigo, historiador y activista social. Comenzó en 1929 con la publicación de The Jew and His Neighbour creando las bases para una reevaluación Cristiana del Judaísmo   Durante sus viajes durante la posguerra, visitó el Mandato Británico en Palestina. En 1949 escribió el libro A History of the Peoples of Palestine   WHOSE LAND “(revisado in 1970) publicado por Penguin Books. Se puede descargar la versión en ingles en http://sites.google.com/site/mtevansco/Home/arab-palestinian-conflict-with-israel/parkes.
A continuación se ofrece una traducción libre del Ingles al Español para hacerlo accesible a lectores interesados en este tema tan complejo y que crea debates encendidos.

JUDIOS Y ARABES EN EL MEDIO ORIENTE: UNA TRAGEDIA DE ERRORES. Por James Parkes
Prólogo.
 No es mi intención con este panfleto proponer términos precisos para avanzar en el proceso de paz, en el restablecimiento de los refugiados de ambos lados o en cual seria el futuro de Jerusalem. Mi propósito es el de  establecer un marco histórico que se ajuste a los hechos reales expuestos en la posición tanto de los árabes como de los judíos y sobre la cual estos tres problemas sean resueltos, que el miedo y la angustia puedan ser apartados del oriente medio y que las fronteras entre el mundo Judío y el Arabe, sin importar por donde sean trazadas, puedan ser abiertas y permeables al trafico normal de cultura y comercio. La idea de una  frontera permanente bajo la forma de una zona desmilitarizada - aislando una zona de la otra y patrullada por las Naciones Unidas - solo puede ser provenir de la desesperación.

Una Tragedia de Errores: Reclamaciones Incompatibles.

Siempre ha habido Judíos viviendo en Palestina y en la mayoría de los demás países árabes. Pero, en la segunda mitad del siglo XIX  aconteció un cambio en  las características de las congregaciones  Judías existentes: el ingreso de nuevos inmigrantes provenientes de Europa del este impulsados más por la idea de un renacimiento del Pueblo Judío que por la tradición milenaria  de Tierra Santa como centro religioso. El crecimiento de este movimiento iniciado por los nuevos pobladores fue el que condujo al actual conflicto trágico entre árabes e israelíes.

La historia   política comienza con la Declaración Balfour emitida por el Gobierno Británico en 1917 cuando Palestina era parte aún del Imperio Turco. Tomó la forma de una carta de Arthur (luego Lord) Balfour, quien entones era Secretario de Asuntos Exteriores, a Lord Rothchild considerado dirigente principal de la Comunidad Judía en Inglaterra. Esa carta era corta y se le pedía en ella comunicarle a la Organización Sionista esta declaración  de política gubernamental:

    El Gobierno de Su Majestad  ve favorablemente el establecimiento en Palestina de un Hogar Nacional para el Pueblo Judío, y ejercitará su mayor empeño para facilitar el logro de este objetivo, debe ser entendido claramente que nada deberá ser hecho que perjudique los derechos civiles y religiosos de las comunidades no-judías existentes en Palestina o a los derechos y estatus políticos que gocen los judíos en cualquier otro país

.Esta política fue aprobada por los gobiernos de Francia, Italia y los Estados Unidos  y la fraseología de la Declaración fue incluida en el Preámbulo del Mandato emitido por la Liga de las Naciones en 1923. El Mandato aumenta la fuerza legal a la Declaración pues  al citarla  y aprobarla hace un reconocimiento explicito de la conexión histórica  del Pueblo Judío con la Palestina fundamentando así la reconstitución de su Hogar nacional en esa región

La reacción árabe a la Declaración Balfour y a todo el texto del Mandato  expresado de manera sencilla fue:

     Palestina es tierra  Arabe la cual no tiene la Gran Bretaña derecho de darla a los judíos.

Los judíos, por otra parte, señalan que la Declaración Balfour era un documento legal confirmado por otros gobiernos y el cual tiene una  validez adicional al ser incorporada en el legalmente incuestionable Mandato de la Liga de las Naciones. De manera simple la óptica Judía es la siguiente:

   Los judíos no han reclamado nada que no les  haya sido concedido  legalmente

Si estas dos posiciones representaran realmente la totalidad de los hechos entonces el rechazo árabe de reconocer todo este asunto estaría justificado moralmente. La legalidad política no es “per-se”  una autoridad moral irrebatible y en ningún caso un documento legal puede convertir en  moral nada que fuera  fundamentalmente inmoral. Sin embargo, hay una esperanza real de entendimiento entre árabes y judíos pues ni la visión árabe ni tampoco la judía, tal como fueron expresadas anteriormente, expresan la verdad total.

Decir que “Palestina es una tierra Arabe” ignora el amplio registro histórico de esta región  aparte de desconocer que  la posición Judía no descansa en la legalidad de dos  documentos del siglo XX sino en una relación histórica única e interrumpida con la Tierra Santa.

Palestina

Basta con observar el mapa para apreciar que difícilmente una región como Palestina pueda describirse adecuadamente  como el país de un solo pueblo. Ella es parte de una región que sirve de puente entre Europa, Asia y Africa. Es un lugar de encuentro inevitable  y reflejará sin duda  el paso o el asentamiento de muchos pueblos.

Tanto el Antiguo como el Nuevo Testamento de la Biblia registran más de 1000 años de la historia de esta región  y en ningún momento aparece como solamente Judía, Filistea o Griega. Se mencionan en estos relatos a diferentes pueblos con sus enemistades y alianzas. Hace dos mil años,  el Rey Judío Juán Hircano trato de hacer de hacerla una  nación  puramente Judía. Un milenio después el Emperador Justiniano intento convertirla en exclusivamente Cristiana. Quinientos años mas tarde el Califa Al-Hakim quiso expulsar tanto a judíos como a cristianos para hacerla  totalmente islámica. Pero, ninguna de estas tratativas florecieron y esta región siempre ha sido un sitio de encuentro de muchos pueblos a pesar que, con propósitos políticos,  se haya tratado de aumentar el porcentaje de un elemento étnico en detrimento de los demás.

Palestina era una región árabe-parlante cuando se pronunció la Declaración Balfour con una gran mayoría musulmana pero con apreciables minorías judías y cristianas. La mayoría musulmana comprendía a personas  de la etnia árabe, a otras que eran descendientes de judíos y cristianos convertidos al Islam e incluso algunos descendientes de habitantes pre-israelitas del Neolítico, pero la mayoría de ellos habían inmigrado provenientes de territorios europeos y asiáticos del Imperio Turco.  En la Galilea, por ejemplo, había aldeas Bosnias, Otomanas, Circasianas, Turcomanas y Persas; también se encontraban aldeanos “árabes” provenientes de Egipto o Marruecos. Así que la idea del campesino sedentario enraizado a una franja fija de tierra es producto de la imaginación y así como hubo campesinos que habían venido de otras regiones del Imperio Turco e incluso mas lejos también  podíamos encontrar campesinos palestinos que se habían mudados a otras provincias otomanas debido a pérdida de la cosecha, sequía e incluso endeudamientos. Lo mismo pasaba en los poblados aunque eran más cosmopolitas pues también estaban habitados por gran número de esclavos o ex esclavos africanos además de comerciantes y funcionarios griegos o turcos. Asimismo había también una sustancial población de nómadas (Beduinos),  algunos de ellos convertidos en nómadas recientemente debido a que sus villas fueron destruidas por sus enemigos incluso algunos recuerdan que sus ancestros fueron anteriormente judíos o cristianos mientras otros trazan su linaje a tiempos pre - islámicos

El carácter especial de esta región se revela por el hecho que  gobernantes musulmanes, árabes, kurdos, mamelucos o turcos, han reconocido el derecho   de los Cristianos a venir como peregrinos a  visitar el país y a los Judíos a venir y establecerse aquí, por supuesto que bajo la obligación a someterse a las regulaciones islámicas  para los no-musulmanes y aceptar la humillante condición de inferioridad respecto a los miembros de la religión musulmana. Al final del siglo XIX el Sultán Turco Abdul Hamid abolió este milenario derecho a los Judíos debido a que la mayoría inmigración judía provenía de la Rusia Zarista y este Sultan se sentía abrumado por  la insaciable demanda de privilegios y derechos del gobierno y de la iglesia ortodoxa rusa. Los judíos foráneos podrían aún  establecerse en cualquier parte de su  imperio pero era  renuente a que aumentara el número de rusos que ya habían adquirido grandes propiedades  dentro de Jerusalem y en regiones internas del país

Aparte del breve periodo bajo gobierno cruzado, cuando Jerusalem era la capital del Reino Cristiano (1099  - 1187), Palestina dejo de tener identidad propia luego de la conquista árabe en el siglo VII EC, no tenia fronteras definidas y era un rincón olvidado de un imperio gobernado desde Damasco, Bagdad, El Cairo o, últimamente, Constantinopla. No tenía puertos y hasta finales del siglo XIX  ni tenia carreteras apropiadas para vehículos de ruedas. Por tanto sus habitantes eran atrasados en un mundo en el cual retraso significaba intolerancia y fanatismo. Su fertilidad declinaba continuamente.  El sistema impositivo turco era grandemente injusto y desestimulaba  la agricultura. Los granjeros eran cargados con obligaciones financieras  y en gran parte del país el sistema de posesión de la tierra involucraba cambios bienales en la propiedad de tal manera que un agricultor no era alentado a  enriquecer sus tierras y plantaciones. Adicionalmente, los ataques de los Beduinos y la rivalidad  vecinal, junto al poder  destructivo de los numerosos rebaños de cabras, completaban un proceso que convirtió a mitad del siglo XIX  a un país que fue rico alguna vez en otro que escasamente podría soportar una población de medio millón de personas y los poblados se estancaban  por la falta de comercio e industria. Para finales del siglo XIX  se produjo cierto reavivamiento pero principalmente  producto de fuentes exógenas, Una familia de ricos banqueros libaneses, los Sursok comenzaron a cultivar la originalmente pantanosa planicie de Esdrelon; los Templarios alemanes introdujeron reformas en la agricultura; varios grupos cristianos, católicos y protestantes aumentaron sus escuelas y centros religiosos; y un nuevo tipo de colono judío comenzó a secar y cultivar en tierras incultas.

Cuando los británicos comenzaron a hacer promesas tanto a árabes como a judíos durante la primera guerra mundial debe asumirse  que tenían en mente una amplia región capaz de soportar una población mucho más grande que la existía entonces. Esta región no les era desconocida pues oficiales británicos ya habían levantado mapas de toda ella; sus arqueólogos exploraban continuamente sus antigüedades y los sus clérigos estuvieron en contacto, a través de sus escuelas y hospitales, con sus habitantes de fe musulmana, judía y cristiana. No estaban errados al pensar que, sin importar cuales hayan sido los errores que cometieron,  el problema no surgía del sobrepoblamiento. Palestina fue durante el mandato británico una región de inmigración y no de emigración árabe. La verdadera ofensa para la mentalidad árabe no residía en  el descuido de sus intereses materiales sino en el fracaso, según su criterio, de  realizar las promesas que les fueron hechas y la negativa de transferirles la independencia completa que esperaban

Nacionalismo Arabe.

El nacionalismo árabe era de un relativamente reciente desarrollo cuando estallo la primera guerra. Se centraba en el simple objetivo de liberarse de la persecución, ineficiencia y corrupción del régimen turco. El estancamiento que se extendió por todo el imperio impidió que el movimiento tuviera las raíces culturales profundas que lo podrían haber enriquecido si hubiera sido posible bajo los turcos tener universidades, académicos y todo aquello propio de una sociedad educada. No fue que lo  descartaron sino que no estaban concientes del verdadero carácter de la pasada gran civilización árabe-parlante. Solo se  preocupaban por tener un estado árabe independiente y esperaban que todo el apoyo que recibieran del gobierno o el ejército  británico fuera dirigido a lograr esta meta  El  regateo, los compromisos y la gradualidad propias de la realidad de la vida política les eran intolerables. Las distintas promesas que les hicieron los británicos, quienes las consideraban como posibilidades que emergerían en una situación que aun estaba fluyendo, los árabes consideraron que habían sido rotas intencionalmente por  la política británica de posguerra hacia los judíos.

La insistencia judía sobre los derechos legales.

La actitud de la dirigencia sionista condujo hacia un enfrentamiento inevitable, sin embargo era tan comprensible como la intransigencia de los árabes. Los judíos  para poder residir durante los últimos mil años en países cristianos o islámicos  dependían de obtener un permiso legal escrito. En el mundo islámico  la valides legal recaía en las condiciones descritas en el Corán para “el pueblo del Libro”. Los judíos y cristianos no eran considerados como paganos e idolatras por Mahoma, contra quienes el Islam debe librar guerras sin descanso. Eran “Pueblos del Libro” (o sea, la Biblia) que rezaban a un Dios si bien de manera imperfecta. Eran tolerados pero pagaban elevados impuestos y debían aceptar una posición general de inferioridad respecto a los musulmanes. Se les permitió residir en los paises islámicos menos en la misma península arábiga. En el mundo cristiano su posición dependía de una sucesión de permisos y convenios mediante los cuales los príncipes autorizaban  los asentamientos judíos. Incluso en países donde gozaban  de plenos derechos como ciudadanos  debieron obtenerlos mediante la aprobación de un Acta del Parlamento válida legalmente o un equivalente. Además,  estaban conscientes de que tal Acta podía ser revocada por el mismo cuerpo que la emitió. No era una permanencia inherente o natural. Cualquier sociedad humana que haya experimentado durante mil años esta situación le daría un valor exagerado a la legalidad y lucharía vehementemente contra cualquier desafío a sus derechos legales.

Para los judíos, entonces el texto de la Declaración Balfour y su confirmación por otros gobiernos, era sagrado. Su  encarnación en documentos oficiales de la Liga de las Naciones, el Mandato, dio al reclamo de un Hogar Nacional Judío en Palestina una validez irrevocable. Esto no los hacia anti árabes, aunque ahora es fácil percatarse de que su posición era ilógica. Pero, en gran número de veces reiteraron sinceramente su disposición a sentarse con los árabes para discutir su completa posición sobre la base de que  aceptaran  la Declaración Balfour y el Mandato en el cual fue incorporado. Pero, los árabes con igual sinceridad respondieron que no podían aceptar tal invitación pues no habían sido consultados sobre el tema de esa Declaración. Ellos habían creado un cuerpo suficientemente representativo capaz de hacer una protesta formal sobre los términos del mandato antes que hubiera sido emitido y habían rechazado consistentemente aceptar su justicia. No había nada más que pudieran hacer a lo cual siguió treinta años de frustración y violencia con el Mandato. Si bien su propaganda no era siempre creíble y que fueron a menudo sus peores enemigos al exponer su caso solo demuestra que eran seres humanos que se pueden equivocar. Pero, tampoco se puede creer en toda la propaganda sionista ciegamente.

Las naciones Unidas proponen  una División

En 1947 la insatisfacción tanto de árabes como judíos con la administración británica ocasionó en el debilitado gobierno colonial la determinación de regresar el mandato al ente sucesor de la Liga de las Naciones de quien lo había recibido. Habían fallado completamente  en satisfacer a ninguno de ambos pueblos. Retrospectivamente podemos ver que eso era inevitable aunque también que hicieron mucho tanto por unos como por los otros. El campesino árabe, por primera vez en siglos, salía de deudas; en el país se construyó una red de carreteras, se avanzó en educación, las ciudades fueron limpias y saludables y la justicia se ejerció sin favoritismo.  Los judíos, por su parte, consolidaron tanto sus comunidades que fueron capaces  de tornar su “Hogar nacional”  en un estado viable. Pero, los británicos de hecho crearon dos sociedades incompatibles y la Partición de las Naciones Unidas fue el  reconocimiento inevitable de ello  Desde el punto de vista árabe esto haría permanente e inalterable la injusticia fundamental como consideraban a la presencia judía. Esta resistencia fue una consecuencia infeliz pero natural de su resentimiento.

Los judíos, por su parte, aceptaron el plan de  división aunque recibieron menos  de lo que esperaban. Este plan dividió al país en una especie  de tablero de ajedrez.  En la Galilea los judíos recibieron la parte este y los árabes la oeste; en el centro la posición  era la inversa y fue invertida de nuevo al sur de Jaffa. Hubo dos puntos por los cuales se permitía el paso de una sección a la otra, pero esas porciones deberían haber permanecidas unidas económicamente. Esa solución debería haber funcionado supuesto que la hubieran aceptado ambas comunidades, pero la parte árabe no la aceptó.

Del lado judío había tal impaciencia por tener  algún territorio en el cual pudieran desenvolverse  como en  su propia casa  que realmente aceptarían archivar todas las dificultades para una consideración futura y aceptar que incluso en su casilla del damero habría sobre cuatrocientos mil árabes para medio millón de judíos. Jerusalem, en el plan de las naciones Unidas, estaría bajo control internacional, pero esto no era sustentable pues todo, alimentos, drenajes, comunicaciones, dependería de la cooperación de cada comunidad o de ambas.

La Guerra de 1948-49 y los refugiados árabes.

Ni los árabes palestinos ni tampoco los países árabes vecinos se habían preparado adecuadamente para implementar su rechazo a la Partición; así como tampoco habían hecho ningún intento  para valorar la capacidad de los judíos para resistirse al ataque. Creyeron que su gran superioridad numérica les aseguraba automáticamente  el triunfo. Comenzaron las hostilidades mediante la guerra de guerrillas de manera no oficial antes de finalizar 1947

Y, cuando los británicos desalojaron en mayo de 1948, entonces invadieron oficialmente el área de las colonias judías por todos lados. Las comunidades judías aisladas a las márgenes del Jordan y en los caminos al norte y sur de Jerusalem fueron borradas. Jerusalem quedo aislada pero se mantuvieron  las áreas judías principales en la Galilea, en la planicie marítima y al sur. Cuando las naciones Unidas pudieron imponer una tregua definitivamente la ventaja estuvo del lado de los judíos. El reinicio de la contienda marco éxitos judíos adicionales  incluyendo la lucha por el importante aeropuerto de Lydda. En algunos lugares, los árabes obedecieron el concejo de sus lideres de abandonar sus villas y casas temporalmente hasta que sus ejércitos hubieran empujados a los judíos al mar. En otros lugares huyeron al temer que la masacre de Deir Yassin fuera el preludio de otras más por las fuerzas Judías. En realidad esto fue obra de una pequeña banda terrorista la cual fue deplorada por los líderes oficiales judíos y por la población en general. Pero,  especialmente en las últimas etapas de la guerra y en otros lugares, los árabes fueron expulsados por los soldados judíos que avanzaban. Por estas tres causas se convirtieron en refugiados medio millón de árabes. Sin embargo, por otra parte, alrededor de quinientos cincuenta mil se quedaron. Materialmente, la existencia del problema de los refugiados árabes surgió exclusivamente por la decisión de los árabes de eliminar la presencia judía por la fuerza y no a causa del plan de partición.

Como resultado de la Guerra nació el Estado de Israel con fronteras que fueron producto de la lucha y no del plan de partición. Esto era inevitable pues un país “cuadriculado” podría ser posible solamente si dos conjuntos de  “cuadros”  colaboraran voluntariamente entre si y los árabes pusieron en claro que no reconocerían un estado judío ni le darían cooperación alguna. En consecuencia, Israel capturó y conservó la Galilea occidental y mucho del sur dejando a los egipcios la ocupación de una franja costera alrededor de la ciudad de Gaza y a la Legión Arabe Jordana, entrenada por los británicos, el control de la ciudad vieja de Jerusalem, las tierras altas de Samaria y el área alrededor de Hebrón, las cuales fueron rápidamente incorporadas a la Transjordania por el Rey Abdullah quien cambio el nombre de su reino a Jordania pues su población ahora vivía a ambas márgenes del río

Respecto a Jerusalem ambos bandos rechazaron la idea de de convertirla en un enclave internacional. Los judíos retuvieron luchando heroicamente el control de la ciudad nueva al oeste de la vieja ciudad amurallada plena de sitios sagrados de las tres religiones. La ciudad vieja cayó en manos de Jordania pero Abdullah no la tomo como su capital sino que siguió con Amman situada al lado este del río. Los judíos se comunicaron con la Jerusalem moderna mediante un largo corredor que atravesaba territorio predominantemente árabe.

Cuando se impuso finalmente la tregua fue casi imposible recrear las fronteras propuestas en 1947, pero la Naciones Unidas demandaron que aquellos árabes quienes huyeron y estaban dispuestos a vivir en paz con sus vecinos judíos deberían permitírseles regresar. Esta demandan es citada de manera errónea al omitir la cláusula vital “quienes estuvieran preparados para vivir en paz con sus vecinos judíos”. De hecho muy pocos estaban preparados para hacerlo. Los lideres árabes, al inundar los campos de refugiados con propagando incitando al odio, hacían imposible que el gobierno israelí acogiera mas de algunas decenas de miles que solicitaron reunirse con sus familiares. Aquellos quienes habían sido entrenados abiertamente como terroristas y saboteadores o aceptaran la propaganda de odio difícilmente podrían catalogarse como deseosos de vivir en paz con sus vecinos. No hubo nada más trágico en todo este conflicto que el uso que durante diecinueve años se hizo de estas victimas del conflicto para recordarle al mundo la ira de los árabes 

La Tregua de Diecinueve Años.

El tiempo no ha logrado que las partes se acerquen. Una tregua problemática marcada por  un constante terrorismo árabe y la  represalia judía y por la campaña del Sinaí  hace doce años, persistió hasta la reciente guerra de los seis días. Esto debido en parte a que el sentido de la justicia árabe se reciente aún por la mera existencia de Israel aunque no puede soslayarse que también se debe en parte a la presencia en Egipto de una considerable fuerza de ex nazis expertos en psicología de la propaganda de odio. Cuando se reflexiona sobre las actitudes de los germanos, más experimentados y sofisticados, no sorprende entonces que el mundo árabe y  los refugiados palestinos, menos experimentados,  hayan sido engañados por una propaganda mucho más habilidosa que la del Mufti de Jerusalem antes de la guerra. Su persistencia e inflexibilidad es característicamente alemana, que son cualidades que  contrastan notablemente con las de la  política árabe corriente.

Muchos de estos ex-nazis llegaron a Egipto antes de asumir Nasser el poder pues el Rey Farouk no era amistoso con los británicos y  estuvo dispuesto a darles cobijo. Muchos adoptaron nombres árabes en especial aquellos quienes venían del ministro de propaganda Dr. Goebbels o quienes habían servido en la Gestapo. Material Nazi como los Protocolos de los Sabios de Sión y Mi Lucha de Hitler fueron traducidos al arábigo. (*)

(*)  Distintas informaciones al respecto han sido publicadas  de tiempo en tiempo. La mas autorizada creo que fue en el periódico Patterns of Prejudice de Mayo-Junio 1967 intitulado  Nazis in Cairo, que puede ser obtenido del  the Institute of Jewish Affairs, 13-16 Jacob's Well Mews, George St., London, W.I.)

Para individuos de esta clase  la propaganda anti-israelí  era simplemente la continuación de su lucha anterior contra los judíos  y todo aquello que fuera judío. Pero ello efectivamente  no permitía que hubiera  ninguna discusión de los problemas reales. No dejaba ventana abierta para reexaminar el asunto desde ambos lados.  Mientras Ahmed Shukeiry hacia declaraciones ridículas en las naciones Unidas, mientras el número de refugiados árabes era inflado, mientras los terroristas eran entrenados abiertamente y abastecidos con armamentos y mientras aquellos que deseaban trabajar en los campos o incluso hacer negocios en los países árabes eran obligados a aceptar totalmente el punto de vista “árabe” o sino eran proscritos, aquellos que no siendo ni judíos ni árabes  trataban de ver objetivamente el problema en su totalidad  no podían hacer nada para tratar de hacer la paz entre ambos contendientes.

Los Arabes en el Medio Oriente.

Si la única solución árabe admisible  fuera una “Palestina Arabe con una pequeña minoría Judía que aceptara la posición de inferioridad impuesta a los no-musulmanes en la ley Coránica”  entonces no habría alternativa sino la continua repetición de esta lucha. El pueblo Judío no lo aceptaría obviamente. Pero no es exactamente de esta manera como uno podría construir a partir del pasado. Los judíos actuales  no estarían más dispuestos a aceptar ser ciudadanos de segunda que los árabes a regresar al imperialismo y colonialismo que denuncian constantemente y que hizo de ellos ciudadanos de segunda en sus propios países. Una solución justa solo puede basarse en igualdad y respeto mutuo e involucra que ambos revaloricen  la situación.

La lucha contra Turquía, el aumento generalizado del nacionalismo en los siglos diecinueve y veinte y la consiguiente lucha contra el imperialismo europeo cuya expresión eran  los regímenes impuestos  en  Siria e Iraq y en el “protectorado” británico en Egipto, le dieron una exagerada inclinación política al renacimiento árabe luego de largos siglos de eclipse. Esto  impulsó la aparición de la demanda de una unidad política árabe que había tenido una breve existencia en el pasado y que era irrelevante para las potencialidades y reales necesidades actuales. Esto seria básicamente tan irreal  como que los políticos británicos, suecos, noruegos, daneses, alemanes y holandeses se enfrascasen en una eterna lucha por dominarse unos a otros en nombre de la unidad Nórdica. Una semejanza con el caso mencionado se puede apreciar entre  marroquíes,  argelinos, tunecinos, egipcios, sirios, saudíes, yemenitas  e iraquíes  quienes guardan entre ellos  parecidos en sus características raciales y lingüísticas, si bien presentan una unidad lingüística en el árabe literario y en el Corán la cual no tiene contrapartida en los Países Nórdicos.. Sin embargo, estos vínculos son más culturales que políticos.

El esplendor  árabe en el pasado  era mucho más apropiado para el oriente medio en donde toda el área muestra la misma diversidad interna semejante a  la que describí para la Palestina. Esta es una región abierta al norte, sur, este y oeste; y. la grandeza de los antepasados del los árabes actuales consistió en que crearon una simbiosis maravillosa de un conglomerado de pueblos, culturas y tradiciones. No hay mejor descripción de su génesis que la aportada por el académico americano-árabe Philip Hitti en su obra Historia de los Árabes. El escribe que: “por la conquista del Fértil Creciente y las tierras de Persia y Egipto los árabes tomaron posesión no solo de áreas geográficas sino de los primeros asientos de la civilización  del mundo entero. Así que los hijos del desierto fueron herederos de antiguas culturas con largas tradiciones que se remontan a tiempos greco-romanos, iranios, faraónicos y asiros-babilónicos
En arte y arquitectura, en filosofía, en medicina, en ciencias y literatura, en política, los árabes no tenían nada que enseñar y todo por aprender. ¡Y cuán voraces mostraron ser en este sentido! Con un agudo sentido de la curiosidad y latentes potencialidades no evidenciadas anteriormente, estos árabes musulmanes en colaboración y ayudados por esos pueblos comenzaron a asimilar, adaptar y reproducir su herencia cultural y estética. En Ctesifonte Edesa, Nisibis, Damasco, Jerusalem y Alejandría vieron, admiraron y copiaron las obras de arquitectura, de artesanía, joyería y manufacturas que vieron.  Ellos fueron a todos estos centros antiguos de cultura, observaron y fueron conquistados. Otro ejemplo del vencedor cautivo del conquistado.

La llamada “Civilización Arabe no fue árabe ni en sus orígenes y estructuras fundamentales ni en sus aspectos étnicos básicos. El único aporte árabe reside en la lengua y, en cierto grado, en el campo religioso. A lo largo de todo el periodo del califato fueron los sirios, los persas, los egipcios y otros, como musulmanes conversos o como cristianos y judíos, los principales  portadores de la antorcha de la ilustración y aprendizaje. Pero, los árabes no fueron menos en hacer su propia contribución. Los académicos árabes,  mano a mano con cristianos y judíos, persas e indios desarrollaron la medicina y farmacia, matemáticas, especialmente el álgebra, y fueron pioneros en el estudio de lingüística y gramática analizando y disecando su propio y bello idioma que fue, de hecho, el cemento que unió todas las diferentes contribuciones. Incluso judíos y cristianos escribieron en arábigo, así como en sus propios idiomas, sus tratados de teología y poesía dirigidos a sus correligionarios. Los árabes también lideraron en estudios geográficos debido a las actividades comerciales que los  llevaron a través del océano Indico  a todas las partes de Asia,  y sus rutas de caravanas  exploraron sus más recónditos lugares. Los médicos árabes fueron pioneros en la construcción  de hospitales y servicios así como en salud pública.

No solo fueron las obras las cuales  tomaron de civilizaciones anteriores sino también la cooperación continua con no-árabes y no-musulmanes en la política, en la administración  y la cultura lo que hizo de la civilización resultante una de las más grandes de la historia humana. De los dos mayores autores en medicina uno fue un ex -cristiano  y el otro un ex – zoroástrico. Juan de Damasco, un  ilustrado teólogo cristiano fue también ministro-jefe de un califa.

Lo mismo puede decirse de la participación Judía en la vida árabe a todos los niveles. El embajador entre Carlomagno y Harun Al-Rashid fue un judío. La fuente de información, o desinformación,   más popular sobre el mundo y su pasado, una especie de Herodoto arábigo, fue un judío persa. La concepción del Mahdi, un líder redentor muy prominente en ciertas sectas del Islam, puede ser trazada a la influencia de un judío yemenita. El tratado científico más antiguo en lengua arábiga., un tratado de medicina, fue la  traducción de la obra  de un egipcio cristiano realizada por un medico judío persa. Estos ejemplos podrían multiplicarse cientos de veces  Muchos de estos hombres probablemente aceptaron nominalmente al Islam. Esto les haría la vida más fácil sin tener que cambiar mucho su pensamiento religioso.

En el norte del Africa y especialmente en la España musulmana, sin embargo, los académicos judíos ocuparon toda clase de puestos sin tener que profesar el Islam. El gran sabio Maimónides fue médico de la corte de Saladino. Los judíos sirvieron como embajadores, visires, ministros de finanzas y en otras posiciones, mientras que otros artesanos estaban al servicio de las cortes debido a su excelencia.  Los últimos sobrevivientes son los joyeros judíos yemenitas  quienes continúan actualmente en Israel sus creaciones.

Los Judíos y el medio Oriente.

Debido a que esto se escribe en 1967 y no en 1917 o 1947, es útil comenzar recordando que la población judía en Israel esta compuesta en la actualidad en más de la mitad por judíos del medio oriente quienes en sus tres mil años de historia, en su mayoría, no tuvieron contacto ninguno con Europa. Ellos son, de hecho, con la posible excepción de los coptos, identificados como  el pueblo más antiguo de todo el medio oriente.  El Antiguo Testamento registra su presencia en Siria y Líbano, fueron exiliados en lo que se conoce hoy como Irak,  fueron miembros fundadores de la población de Alejandría, su tradición en el Yemen se remonta a la época del rey Salomón

Estos judíos se sintieron poco motivados por la emergencia del Sionismo, pues, al igual que los árabes, languidecían bajo el desgobierno turco. Pero, el resentimiento causado por el establecimiento de Israel y la derrota de las intentonas árabes de echar los judíos al mar los colocó en una posición insostenible en la región que habitaban. En cierta medida fueron penalizados oficialmente y expuestos a la violencia de las muchedumbres; su falta de derechos e igualdad bajo el régimen islámico  los obligó a escapar, y muchos lo hicieron, algunos con pesar, hacia Israel. Pero, ellos están allí ahora y son un factor político importante en la situación presente. Adicionalmente, la Guerra de los Seis Días ha añadido centenares de miles de judíos del norte del Africa, Egipto y otros países árabes al total de refugiados en el medio oriente.

Nadie estaría más sorprendido por este giro en el desarrollo de Israel que los promotores originales del Sionismo; pues, los árabes están en lo cierto al decir que fueron consideraciones europeas las que dieron impulso a la propaganda y establecimiento sionista entre los años 1917 y 1947. Fue el antisemitismo cristiano europeo que convencieron a Herzl de que el pueblo judío necesitaba su propio hogar nacional. Fue el antisemitismo de Rusia, Polonia y luego la Alemania Nazi quienes expelieron decenas de miles de judíos europeos a Palestina para reconstruir  allí un hogar nacional al cual pudieran entrar, en palabras de Churchill “por derecho y no por sufrimiento”. Y es cierto también que se vieron a si mismos como portadores de la superior civilización europea en las retrasadas regiones del medio oriente. Alternativamente, pensaron que constituyan la generación que “regresaba” a la Tierra de Israel después de casi dos mil años de exilio, creencia que convencía sólo a ellos mismos. A pesar de su romanticismo, no es de esperar que el mundo aceptara  tal método para establecer un puente  que pasara por encima de un hueco de dos mil años en la historia ignorando lo que haya ocurrido entretanto. Pero la peor tragedia esta en que los sionistas fueron sus peores propagandistas. Ignoraron no solo su argumento más fuerte sino también su caso real. Ellos no estaban haciendo un puente para unir dos mil  años de historia sino que estaban aumentando una población judía que nunca había dejado de existir en el país que había sobrevivido principalmente porque cada sucesivo gobernante musulmán le había reconocido el derecho a su residencia .Los sionistas ignoraron esta relación vital probablemente debido a que se oponían al conservatismo religioso del Judaísmo  del este de Europa y veían a los judíos existentes en Palestina  como exponentes del fanatismo religioso que les desagradaba. Pero, tomando en consideración la reacción árabe, la real justificación de la presencia sionista en Palestina es que la presencia judía allí era tan grande como lo permitían los modestos medios d subsistencia en la Tierra de Israel

El que los judíos estuvieran finalmente reducidos a una existencia de gueto en cuatro ciudades: Jerusalem, Tiberiades, Safed y Hebrón se debía por completo a la  anarquía y desgobierno  imperantes. Fue inseguro por siglos para los judíos vivir en pueblos e incluso transitar libremente por el territorio.  No tenía nada que ver con el tratamiento de los judíos en Europa del cual la población local era ignorante.

No tenían culpa los judíos que su presencia en Palestina no fuera tan notoria como lo era la Cristiana en el Líbano. Si lo hubiera sido entonces la Declaración Balfour habría causado conflicto y oposición árabe.; pero ella no originó tal furia e intolerable sentimiento de injusticia. El real titulo que exhiben judíos está en la continuada presencia de comunidades  judías en la región, lo cual  tiene una significación global tal  para el pueblo Judío como  no la tiene ninguna otra  sin importar lo rica o numerosa que sea.

Cuando la autonomía Judía fue destruida por los romanos en el 70 y 135  de la era común (EC), la comunidad Judía más rica y numerosa estaba en Alejandría. Pero, no fueron los judíos alejandrinos  sino la pequeña comunidad de rabinos y sus discípulos en Yabne, al sur este de Jaffa, quienes desarrollaron un Judaísmo, el cual era independiente del Templo y de la unidad geográfica,  que capacito al Judaísmo y a los judíos para sobrevivir en su larga dispersión  

Cuando las sucesivas oleadas de los nómadas Turcos y Mongoles invadieron Mesopotamia y destruyeron la prosperidad de los poblados centros Judíos, descendientes de los exilados a  Babilonia que  habían producido el Talmud y sus comentarios, fue el remanente de  los sabios Judíos en la Galilea quienes realizaron el trabajo esencial de revisar y estandarizar el texto de la misma Biblia ofreciendo al mundo Judío y Cristiano el texto que usamos en la actualidad y que fundamenta en mucho la semejanza en la erudición  de  los Judíos en el mundo Musulmán  y en la Europa Cristiana.

En 1492 y 1496 la mas ricas comunidades judías medievales, las de España y Portugal, fueron expulsadas por la influencia de la Inquisición. Muchos de los fugitivos se refugiaron en el Imperio Turco que estaba en su apogeo como potencia y cultural. El Sultán les había concedido una generosa autonomía en  Tiberiades y en una   amplia  región adyacente para que se establecieran los refugiados lo cual  era entorpecido por los ataques constantes de los beduinos. Pero,  el pequeño  poblado de Safed,  en las montañas de la Galilea, constituyó un refugio más seguro; allí, y no sólo gracias a Joseph Caro,   se uniformó el Judaísmo Rabinico sino que también evolucionó un nuevo tipo de Misticismo Judío por la obra de Isaac Luria y sus discípulos que dieron alivio  y calidez a las juderías de Rusia y Polonia durante los sucesivas siglos de persecución y opresión.

A diferencia de otras comunidades en el medio oriente la de la Palestina recibió permanentemente inmigración de otras partes del mundo judío, oriental y occidental. Su núcleo básico era una comunidad de estudiantes y ancianos concentrados en el estudio de los libros sagrados pero con pocas oportunidades de formar una gran familia ni de encontrar maneras de ganarse la vida. Por mucho tiempo dependieron de la caridad aportada por comunidades de todo el mundo Judío. Así  sobrevivieron y, cuando aparecía la oportunidad, es fascinante ver como sacaron ventaja para enraizarse más profundamente a la patria. Safed era el centro de sabios y místicos pero también desarrolló  una base económica sólida de vida en el tejido de ropa de  lana para los mercados de Palestina y Damasco. Los Judíos de Jerusalem fueron quienes primero aprovecharon  la mejoría en la seguridad en la última mitad del siglo XIX para tratar de establecer una base para la actividad agrícola judía.

Finalmente, a pesar de todas las dificultades y contratiempos y del continuo conflicto irresuelto con los árabes, fue la judería del mandato quien fue capaz de  hacer más para rescatar y asistir espiritualmente a las victimas del Hitlerismo y de la Segunda Guerra Mundial. La infinitamente más numerosa y poderosa judería americana solo pudo aportar los fondos.

Es en esta crónica de fortaleza  que la justicia del reclamo judío debe buscarse, incluso  aunque  los sionistas tontamente  lo hayan soslayado en su propaganda. Fue el sentimiento de una relación continua entre los judíos y su tierra de origen como pueblo lo que motivo a los Británicos  proclamar la Declaración Balfour. 

Mas aún, es esta continuidad histórica la  que hace legitimo considerar el conflicto presente no como natural e inevitable sino como un infeliz interludio en una larga historia de cooperación la cual podría ser tan beneficiosa para ambos pueblos y al mundo en general en el futuro como lo fue antes del estancamiento por siglos de desgobierno que destruyeron esta región en el pasado.

JERUSALEM

 Lo que es especial de Jerusalem no es que este repleto de lugares sagrados sino que es el único lugar en el cual las tres religiones monoteísta, judaísmo cristianismo e Islam, están por igual en casa. En cualquier otro lugar del mundo una religión seria la anfitriona y las otras las invitadas. En Jerusalem cada una esta presente por derecho propio. Lo cual no significa que juegue el mismo papel en cada religión, cada una tiene su razón especial para venerarla.

JERUSALEM JUDIA.

Esta historia comienza inevitablemente con el Judaísmo. El Rey David conquisto la ciudad de los Jebuseos en el 1000 a. EC y la convirtió en su capital. Al norte de esta pequeña ciudad amurallada hay un lugar más o menos elevado llamado Sión en el cual su hijo, Salomón, construyo el Primer Templo estable para el Dios de Israel. Previamente, el lugar santo era el “Tabernáculo” asemejado a una tienda de campaña, recuerdo de los días de  vida nómada durante la huida de Egipto

Desde ese tiempo en adelante Jerusalem gozó de una creciente veneración en el pensamiento Judío. Es difícil saber si fue la ciudad que le dió la santidad al Templo o si fue el templo a la ciudad. Los nombres “Sión y “Jerusalem” son intercambiables en el profeta y en el salmista. El famoso lamento del exilio en Babilonia comienza:

                En las riveras de Babilonia, allí nos sentamos, si, nos lamentamos
                                           Cuando recordamos Sión;

Y, unos a pocos versos posteriores,  aparecen las bien conocidas líneas:

                                
                                  Si te olvidare, ¡oh! Jerusalem,
                                  pierda mi diestra su destreza.      


El templo de Salomón fue destruido por los babilonios y reconstruido por Nehemías cuando algunos de los exiliados de Babilonia retornaron en el siglo V AEC. Fue reconstruido con mucha mayor magnificencia por Herodes El Grande en la época del nacimiento de Cristo. El santuario mas sagrado para los judíos es el Muro de los Lamentos, o muro occidental, que  es lo que queda de las murallas construida por Herodes que encerraban el área del Templo. El lugar donde se supone estaba el templo está ocupado por edificaciones musulmanas pero, de todas maneras, los judíos religiosos rechazan entrar a esa área  en parte por la posible presencia bajo el pavimento actual de sepulturas de caídos en la última defensa desesperada del sitio contra las legiones romanas en el 70 EC  y, principalmente, porque se desconoce la ubicación exacta del lugar más sagrado en el interior del templo: el mas Santo de los lugares Santos, donde sólo el Gran Sacerdote podía entrar solo una vez al año. Un judío piadoso no osaría pisarlo.

Durante todos los siglos siguientes Jerusalem retuvo su centralidad en el pensamiento judío. Al principio los romanos no les permitían entrar a la ciudad, pero una vez al año se aglomeraban en el Monte de los Olivos  al lado este para atisbar el sitio. Luego, se les permitió entrar a la ciudad misma y así pudieron lamentarse ante el Muro el día en que se conmemoraba su destrucción. Solo fue en el siglo V EC que pudieron establecer su residencia en Jerusalem otra vez. Durante esos siglos su principal bastión estaba en la Galilea que era casi totalmente Judía. Los cruzados, en la toma de  la ciudad en 1099, masacraron toda la población Judía, quienes regresaron de nuevo,  y desde entonces la han ocupado continuamente aunque su número se contaba raramente en más de centenares  

En el siglo XIX  su población comenzó a aumentar y para 1860 era la más numerosa de las tres religiones.. En 1880 superaban a musulmanes y cristianos juntos y en 1905, cuando creció la parte moderna situada fuera de las viejas murallas, ya eran dos tercios de la población total: 40.000 judíos, 13.000 cristianos y 7000 musulmanes.

El heroísmo de los defensores de Jerusalem en la Guerra de independencia y el heroísmo de aquellos que, abriéndose paso por las colinas,  lucharon para tener abastecidos de alimentos y armas a los defensores  y  así evitar que fuera sitiada por hambre y se rindiera,  añade otra página al lugar de Jerusalem en los corazones judíos

Aparte que el Muro de los Lamentos es el principal Lugar Santo  Judío hay también antiguas sinagogas, tumbas de Sabios famosos y un antiguo cementerio en las lomas del Monte de los Olivos. La completa vandalización  de todos estos santuarios por los jordanos es una de las mas tristes, por ser sórdido e innecesario, pruebas de el odio de los árabes.

Jerusalem Cristiana.

Ya se menciono que casi todos los gobernantes musulmanes permitieron a los cristianos foráneos visitar Jerusalem en peregrinación.  Les convenía pues así obtenían considerables beneficios económicos de los guardianes de los lugares santos Cristianos y de los peregrinos que los visitaban. Los cristianos residentes en Jerusalem eran súbditos  turcos, principalmente y por tanto miembros de la Iglesia Ortodoxa Griega  e Iglesias Orientales.  A partir de la división del mundo Cristiano siempre hubo rivalidad, a veces violenta, por la posesión o uso de los lugares santos.   .

La peregrinación como actividad fue reforzada por el flujo de nuevos miembros que se adhirieron a la Iglesia una vez reconocida como  religión en el Imperio Romano y fue adoptada por el mismo Emperador Constantino El Grande.

Previamente, hay poca evidencia de interés en Jerusalem. De hecho su obispo estaba subordinado al de Cesárea en el patriarcado de Antioquia y solo seria en el siglo V que se convirtió en patriarcado por derecho propio. Constantino construyó una bella Iglesia en el sitio supuesto de la crucifixión y  resurrección de Cristo. Ha sufrido múltiples destrucciones y reconstrucciones y es ahora el gran complejo de templos  conocido como la Iglesia del Santo Sepulcro.que es parcialmente una edificación cruzada, parcialmente una reconstrucción rusa del siglo XIX y en parte restauración moderna. Sus guardianes principales son el Patriarcado Ortodoxo Griego y los Franciscanos quienes representan los intereses del la Cristiandad occidental, pero muchas Iglesias menores orientales tienen definidos cuidadosamente sus derechos dentro del complejo. Las interrelaciones entre las distintas Iglesias se rigen por un complicado estatuto  turco del siglo XVIII que estableció un alegado “status quo”  que fue mantenido por los británicos y luego por Jordania.

Además del Santo Sepulcro hay, por supuesto, otros sitios sagrados en la ciudad, así como la calle por la cual se cree que Cristo recorrió entre el sitio romano del juicio y el sitio del Calvario. Al sur-oeste de la ciudad amurallada hay un barrio enteramente  armenio con la Catedral de San James y el patriarca Armenio. A las afueras de las murallas están otros santuarios, en especial, la Iglesia de la “Tumba de la Virgen” y el Jardín de Getsemaní. A pocas millas al sur de Jerusalem  se encuentra la iglesia de la Natividad de Belén donde las diferentes Iglesias tienen derechos establecidos en el “status quo”.

Alrededor de estos antiguos santuarios se han agrupado muchas organizaciones cristianas, ordenes Católico-Romanas de hombres y mujeres, un arzobispado Anglicano, iglesias Protestantes, hospitales y escuelas aunque ninguna de estas ultimas reclaman derechos en el status quo oficial que rige los “Lugares Santos”.

Jerusalem Musulmana

La santidad de Jerusalem a los ojos del fundador del Islam residía en que era el santuario central de las dos antiguas religiones monoteístas. Fue debido a que en esta ciudad estaba el sitio del Templo Judío  que la escogió como el escenario  de su milagrosa ascensión al cielo.

Inicialmente quiso que también fuera  el santuario central del Islam pero la conquista de La Meca puso en sus manos el antiguo santuario árabe de la Kaaba de esa ciudad. La Meca se convirtió en la primera ciudad santa, en segundo lugar esta Medina, también en Arabia,  donde fue enterrado y Jerusalem ocupa el tercer lugar. Los santuarios musulmanes se concentran en el área del gran recinto  del templo de Herodes conocida como Haramash-Shad, el noble santuario. En el sitio del templo el califa Abd al-Malik  construyó con la ayuda de arquitectos bizantinos el exquisito templo (que no es mezquita) del Domo de la Roca, restaurado magníficamente ahora bajo auspicios de los jordanos.

Al sur del Domo de la Roca esta la mezquita al-Aksa, que era originalmente el convento de la Iglesia de los Caballeros Templarios cuando los cruzados ocuparon Jerusalem. El Haram contiene también santuarios menores y modestos centros de piedad y estudio.  Jerusalem siempre fue un centro de veneración y peregrinación y nunca ha sido capital política bajo el Islam; su nombre musulmán es al-Kuds (el santuario); las capitales originales de los árabes estuvieron en Tiberiades y Lydda (luego en Ramle)

Los regentes musulmanes nunca impidieron que los judíos y cristianos vivieran en la ciudad. De hecho, como ya se mencionó, los musulmanes eran sobrepasados numéricamente por los miembros de otras religiones en tanto la presencia de cónsules europeos  diera cierta seguridad. Cada comunidad tenía su propio barrio, los musulmanes se congregaban alrededor del Haram al Sharif (Cúpula de la Roca), los judíos, quienes ocupaban primero una posición al noreste de la ciudad, se agruparon en el área sur cercana al Muro de los Lamentos. Los cristianos ocupaban la región norte y la mitad oeste con sus numerosos conventos y otros edificios y con una población permanente cristiana

La Situación Actual

La ciudad tiene unas maravillosas murallas construidas en el siglo XVI por el Sultan Soliman el Magnifico  que contiene la mayoría de los Sitios Santos de las tres religiones. Por tanto debería ser fácil la creación de un régimen especial, similar al que rige para la ciudad del Vaticano. Por supuestos hay algunos santuarios fuera de las murallas siendo el más importante la iglesia de la Natividad en Belén. Pero igual ocurre con propiedades del Vaticano situadas fuera de su propia área  como la iglesia de Letrán en la misma Roma o Castel Gandolfo situada fuera de la ciudad, etc. El argumento para internacionalizar toda la ciudad y áreas circundantes es muy débil. El argumento de instaurar algún tipo de administración religiosa en el cual cooperarían las tres religiones equitativamente abriría una nueva página en cada una de ellas así como en la religión en general.

CONCLUSION.

Me he referido casi exclusivamente en estas páginas a la historia  debido a que los hechos históricos reales son la única base real para una solución. Es muy superficial argumentar como hacen algunos que “Israel existe y los árabes deberían ser lo bastante realista para aceptar que esto no puede ser cambiado” La naturaleza humana en este aspecto es la misma en todas partes y que  la sensación de injusticia puede irritar por siglos, basta con ver las relaciones entre Irlanda e Inglaterra o entre Francia y Alemania  respecto a Alsacia-Lorena y muchos otras casos para advertir que es así. No es una censura ni a la integridad ni al realismo árabe insistir en que si la presencia de las comunidades judías como un socio igualitario  en  la vida del medio oriente  no es vista como justa entonces ninguna solución impuesta por Israel o por las Naciones Unidas  tendría valor permanente.

Use el término “comunidad Judía  como socio igual” cuidadosamente porque la importancia  de la Historia no implica que se pueda simplemente  recrear el pasado mecánicamente. Siempre hubo judíos en todos los países musulmanes de oriente medio pero como ciudadanos de tercera clase. Es cierto que en dos aspectos importantes fueron tratados mejor que a los judíos en el mundo cristiano. Ho hubo la vilficación constante del Judaísmo que es una de las desgracias de la Cristiandad y no hubo masacres ni expulsiones exceptuando de la península arábiga. Pero, aparte de unos pocos ricos mercaderes, quienes incluso tampoco gozaban de seguridad permanente, estaban sometidos a una humillación constante sin la menor posibilidad de mejorar. Hoy en día, cuando la identidad de un pueblo se expresa lógicamente como un estado independiente perteneciente a la comunidad internacional, es una expresión de la identidad judía  perfectamente legitima que ellos  formen uno de los pueblos independientes del medio oriente. 


La realización de esta razonable necesidad podría haber sido extremadamente difícil si no hubiera habido el espacio físico para un pueblo independiente. Pero, entre todos los argumentos nadie ha declarado que no hay territorio para el pueblo judío  ni siquiera que su concentración en un territorio con el cual tienen asociaciones históricas únicas implicara que automáticamente los árabes deban irse.  No debe olvidarse que Palestina era  durante el Mandato  una región de inmigración árabe y que los judíos estaban preparados para realizar su independencia dentro de las fronteras establecidas por la ONU en 1947 sin pedirle ni a un solo árabe que abandonara el país o que aceptara ser ciudadano de segunda. Esto podría parecer excesivamente idealista o quijotesco  de su parte, pero no hay razones para creer que la inmensa mayoría de los judíos del nuevo estado no habrían hecho todos los esfuerzos para que fuera así. De hecho, hubiera sido valioso para la región entera que así fuera pues los judíos no son la única minoría con una identidad primordial y preciosas tradiciones en lo que  de manera imprecisa se llama el “Mundo Arabe” Casi todos los estados independientes en el oriente medio deberán finalmente resolver el problema de la relación mayoría-minoría de manera que les parezca justo a las minorías.  

De manera amplia, no importaría tanto por donde se tracen  las fronteras políticas entre Israel y sus vecinos;  el asunto importante seria que fueran abiertas al flujo normal comercial, turísticos y de relación cultural lo cual significa que sean reconocidas en general como razonables. “Reconocidas en general” da a entender que si bien un  individuo común y corriente se podría ver afectado en su día a día, en sus derechos y necesidades por este proceso,  ellos no deben ser considerados como los de primera importancia. Esto es así no solo en el caso de judíos y árabes sino también en cualquier parte del mundo donde se apliquen  ajustes sobre esta base aun cuando tome tiempo y paciencia lograr lo que seria considerado como justo.

En el caso de Jerusalem no continuaré discutiendo sobre “algún tipo de administración religiosa” porque veo difícil imaginar con precisión como podría ser establecido y mantenido. La santidad de esta ciudad se manifiesta no en un “pueblo santo” sino en los “lugares santos”,  y ninguno sustituye permanentemente al otro.

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